
La Iglesia Católica está de fiesta pues este último día se conmemora el domingo de resurrección y por ello el Arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón hizo un llamado a la sociedad a «vivir como resucitado».
«Permitamos que esa palabra, la palabra de la vida, se anide nuestros corazones porque hemos nacido para la vida y no para la muerte», refirió el Arzobispo.
Con esto se da inicio a la Pascua y ‘Pascua’ significa «el paso» y tiene toda una connotación para el presente pero envuelve a toda la eternidad y representa todo un misterio.
Creer en la Pascua implica creer en dos cosas, en la muerte de Jesús y en la resurrección y la salvación que eso provoca en la humanidad:
«Jesús nos libra de las consecuencias de la muerte de nuestra muerte… para nosotros es una liberación, podemos vivir sin esa esclavitud para nosotros no es el fin de la persona para nosotros no es el fin de la humanidad. La muerte para nosotros que creemos es Jesucristo es la vida y esta es la segunda consecuencia vean ustedes entonces la muerte de Jesús trae consigo la liberación de la propia muerte de nosotros no es un destino ciego, es una vocación de eternidad y la resurrección trae consigo para nosotros la participación ahora sí en la vida definitiva de Dios», explicó el arzobispo.
Este día se conmemoró el pasaje bíblico en el que Jesús de Nazaret venció a la muerte y así inició la máxima representación de la religión católica dando así el fin a la semana santa y empezando la semana de Pascua en la cual se invitó a reflexionar sobre la necesidad que tiene la sociedad de ser humildes y actuar así como Jesús ya mostró el camino.
Todo esto se mencionó este domingo desde la tradicional misa de 9 de la mañana desde la Catedral Metropolitana de León.



