
La ola de violencia por la que atraviesa el país y de la cual Guanajuato y León no son la excepción es causada en parte por una crisis de moralidad y pérdida de valores.
Así lo lamentó el Arzobispo de León Jaime Calderón Calderón quien en su sermón de la misa dominical celebrada en la Catedral de la ciudad hizo un llamado a la sociedad a buscar propiciar una cultura de paz.
Recordó que el miércoles pasado junto con autoridades municipales, estatales y federales inició una campaña de desarme frente a la Catedral en un esfuerzo en conjunto que busca la paz: «Esto es bueno reconocerlo» según lo mencionó aunque también explicó que no es lo único que se tiene que hacer
«Si al desarme pero sobre todo si a una cultura de la vida que promueva la paz y la justicia», mencionó la máxima autoridad eclesiástica de la región.
A su consideración, la ola de violencia que se vive en el país es derivada de la crisis de legalidad, deterioro en la relación social y una crisis de moralidad o ausencia de valores.
Pese a que es muy real que se vive esta ola de violencia el arzobispo indico que la sociedad no debe acostumbrarse y normalizar esto.
Expuso que es muy delicado cuando se va revalorando los valores, la verdad la justicia y el respeto parecieran que ya no significan lo mismo que antes pues si se hace de lado los valores la persona se pone en el centro y ella dice qué valor si y que valor no tiene peso. Puso como ejemplo el valor de la vida que hay quienes dicen cuando si hay y cuando no hay vida.
El texto del evangelio de esta semana fue desafiante para la vida concreta de los leoneses porque en la lógica humana se complica y no se le pone la otra mejilla a quien ya te ha dado una bofetada pero justo eso es la clava pues la violencia no se combate con violencia sino que se combate con paz.
«Amén a sus enemigos hagan el bien a los que los aborrecen bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes nos difaman», sentenció el arzobispo.



