
La Policía comenzó a recibir los avisos de automovilistas denunciando que en la parte más alta del puente citado que comunica con la Avenida Anenecuilco, con Bosques de la Alameda, acababan de arrojar bolsas negras que al regarse dejaron expuestos partes de cadáveres.
Personal de la uniformada, con apoyo de la policía estatal y luego de la Guardia Nacional, arribaron al sitio encontrando en la vía pública tres bolsas negras que contenían los cuerpos desmembrados de dos personas, masculinos, y que en ese momento fueron asegurados.
Luego de una serie de peritajes y documentar la escena del hallazgo, personal de investigación, servicios periciales y el SEMEFO, procedieron a trasladar lo que dejaron de las víctimas, en calidad de personas desconocidas, a la sede de Medicina Forense para intentar identificarlos.