
Los Pozos del Fraile son una zona fundamental en la historia de León. Después de años de permanecer como una zona olvidada y descuidada, están siendo rehabilitados para recuperar no solamente el valor histórico, sino también como lugar de convivencia.
Actualmente, es posible ver obras en proceso, después de años que la zona estuviera convertida en un foco de inseguridad y olvido.
Para las y los vecinos de la calle Salamanca, donde se ubican los pozos, se espera que la situación mejore considerablemente.
La leyenda de los Pozos del Fraile cuenta que en tiempos de la Colonia, la zona que hoy en día se conoce como los Pozos del Fraile y está muy cerca del tianguis dominical “La Línea de fuego” era asediada por los chichimecas, constante dolor de cabeza para la gente.
Existía un sacerdote llamado Juan de Cuenca y Virúles, quien fue atacado a flechazos. Al morir, uno de los chichimecas responsables arrancó uno de sus ojos azules y lo arrojó lejos.
Del lugar donde cayó el ojo, comenzó a brotar agua prístina.