Al inicio formal de las campañas políticas, ya fue asesinado el precandidato panista a la alcaldía de Juventino Rosas, Juan Antonio Acosta Cano, víctima de un atentado a balazos que fue consumado en calles de la zona centro de Juventino Rosas el 12 de enero de este año.
El crimen no ha sido esclarecido aún.
La otra víctima mortal fue el perredista Alejandro Galicia Juárez, quien era candidato a la primera regiduría del Ayuntamiento de Apaseo el Grande y quien el pasado 29 de marzo fue baleado junto con el dirigente municipal de ese partido, Juan Ignacio de la Cruz Ávila, en la avenida Vicario, en aquella ciudad.
Juan Ignacio sobrevivió al ataque y fue trasladado para atención médica a Celaya.
Pero la misma región registra una acometida del crimen contra políticos y autoridades en Apaseo el Alto.
El candidato a la alcaldía de ese municipio en 2018 por el Movimiento de Regeneración Nacional, José Remedios Aguirre, fue asesinado en un acto de campaña en el Parque Ecológico, de aquella localidad.
Le sustituyó en la candidatura su esposa, la actual alcaldesa, María del Carmen Ortiz Terrazas, cuya administración ha registrado en el transcurso de poco más de dos años el asesinato de un regidor, así como los de sus directores de Tránsito, de Fiscalización y del Dif Municipal.
Además el asesinato de una empleada del Sistema Municipal de Agua Potable y esposa del director de Servicios Municipales; el de un comandante de policía; el de un agente de policía municipal; un trabajador municipal y el de un estudiante que prestaba servicio social en el Comité Municipal del DIF.
