Aunque su equipo se metió en aprietos y por momentos parecía que el América hacía la hombrada, al final los aficionados del León terminaron celebrando de pie y bajo el clásico grito de guerra de ¡Oeeee, oeeee, oeeee, León, León!
Fue un partido que puso los nervios de punta a todos quienes se encontraban en el estadio, pues por un lado los pocos americanistas que se dieron cita, confiaban en que su equipo lograba la hazaña y más cuando Bruno Valdez abrió el marcador para su equipo.
Pero conforme pasaron los minutos, la gente de La Fiera comprendió que era momento de apretar y cuando faltaban 15 ó 20 minutos, empezaron los cánticos para impulsar a su equipo al ataque.
Parecía que la situación se complicaba cuando Rubens Sambueza vio el segundo cartón amarillo y fue expulsado, por lo que tuvo que irse a las regaderas, dejando a su equipo en inferioridad numérica.
Ambriz acomodó a su gente para no permitir daño y al final le salió y ya sobre el minuto 90 mandó al campo a Miguel Herrera Equihua para reforzar la zona baja y al final lo logró.
Ya en tiempo de compensación, los nervios estuvieron a más no poder, los jugadores arengaban a la gente para que siguiera gritando el ¡León, León! Y le metiera presión a los azulcrema.
Cuando César Arturo Ramos Palazuelos, pitó el final vino el festejo de jugadores y su gente que todavía se quedaron por varios minutos celebrando junto con el equipo, hasta que poco a poco fueron abandonado el inmueble.
De esta manera, vivió otra noche inolvidable con el pase a la final, pero no olvidar que falta lo más importante, coronar el buen accionar del equipo con el octavo campeonato mismo que se definirá en una semana cuando enfrenten a los Tigres.
