Con el voto en contra de 4 de los 5 diputados de Morena, el pleno del Congreso del Estado aprobó en sesión extraordinaria, al Gobierno del Estado, gestionar un crédito por un monto de 5 mil 350 millones de pesos que se destinarán a rubros como educación, salud, seguridad, infraestructura, desarrollo social y movilidad.
Fueron en total 31 votos a favor de los diputados PAN, PRI, Panal, PRD, Movimiento Ciudadano y PVEM y 4 en contra de los diputados de Morena, asistentes a la sesión extraordinaria que hoy se verificó en la sede del Poder Legislativo Estatal, donde también se registró la inasistencia de la diputada por el PT, Eunices Reveles Conejo.
Previó a la votación intervinieron en tribuna para hablar a favor del dictamen las diputadas Alejandra Gutiérrez Campos y Lorena Alfaro García, y sus compañeros Guadalupe Vera Hernández y Víctor Zanella, mientras en contra lo hicieron Raúl Márquez Albo, Magdalena Rosales Cruz y Ernesto Prieto Gallardo, de Morena.
La sesión tuvo que ser suspendida por espacio de uno 10 minutos, debido a la presencia de unos 50 simpatizantes de Morena, quienes, encabezados por la dirigente estatal Alma Alcaraz ocuparon el área del público para lanzar consignas y protestas contra la contratación de la deuda.
La sesión que se extendió por unas dos horas, también contó con el llamado al orden de parte del diputado Armando Rangel Hernández, presidente del Congreso, por las protestas de los morenistas.
Los recursos obtenidos con la deuda deberán de destinarse única y exclusivamente a proyectos de inversión pública en los siguientes rubros: infraestructura y equipamiento educativo, 300 millones, infraestructura social y para el desarrollo regional, 1 mil 400 millones, así como 2 mil 150 millones al programa de infraestructura carretera y movilidad.
También, otros 350 millones para el fortalecimiento del sistema de salud pública y 1 mil 150 para el sistema de seguridad pública y jurídica.
En tanto, el diputado, Raúl Márquez Albo señaló que Morena no se opone al desarrollo de Guanajuato y su crecimiento, sino a una deuda del Gobierno que los habitantes deberán pagar.
