Daniel Villaseñor, presidente de los Transportistas Coordinados de León y del Organismo Administrador Pagobús, señaló que la medida de reducir el rango de tolerancia de 0.5 al 0.05 gramos por decilitro, en el contenido alcohólico que se detecta en los operativos con el Alcoholímetro, es buena y que inclusive, lo ideal sería que se redujera la tolerancia a cero.
A raíz de la pregunta de que si los operadores del Servicio de Transporte también eran objeto de estas pruebas aleatorias de alcoholemia, el empresario destacó que en efecto, se las han aplicado y hasta el momento ninguno de sus conductores ha sido detenido y llevado al “Torito”.
“En el caso de nosotros, a ningún operador de transporte público lo han metido al Torito. A nosotros, no sólo nos aplican los mismos operativos que al resto de las personas. Con nosotros son más estrictos. No únicamente se controla el nivel de alcohol. También les hacen exámenes de dopaje”, subrayó.
Afirmó que no critica el que se apliquen pruebas a los conductores y que a los operadores de transporte los vigilan en muchos aspectos.
“Les aplican pruebas de dopaje y el alcoholímetro, todo el día. Vuelta tras vuelta. A veces, en las estaciones de transferencia, están los agentes de movilidad con los aparatos para medir el nivel de alcohol en la sangre”, explicó.
Destacó que en el caso de ellos hay tolerancia cero.
“Y está bien que se aplique el alcoholímetro y que lo hayan reducido. Es más, debería ser hasta el nivel cero porque no es justo que una persona pueda perder la vida porque otra decidió tomarse sus copas y manejar”, compartió.
Dijo que, por lo pronto, entre transporte público, taxistas y en general, todos los que se dedican a transportar personas, no hay ningún tipo de tolerancia.
