El próximo lunes 20 de marzo la comunidad de Chichimequillas vibrará con los sonidos y la danza prehispánica; vivirá el equinoccio de primavera “cuando el sol cabalga”.
La asociación civil Instituto Silaoense de Cultura y Turismo (Iscultur) a cargo de Irene Margarita Borja Guerrero y Ma. Rosaura Aguirre Morales, realizará este magno evento por segundo año consecutivo con la intención de rescatar los usos y costumbres de las raíces de nuestro país.
Margarita Borja compartió que con estas actividades se hace remembranza sobre “lo que nuestros antepasados divinizaron y potenciaron como algo que los llevaba a la culmen de cualquier evento. Era respetar los fenómenos astronómicos”.
RITUAL SONORO
En el ritual se exhibirán sonidos prehispánicos para invocar a los cuatro elementos y ‘ofrecer’ a los cuatros puntos cardinales; se sahúma la zona.
Los instrumentos son elaborados con materia prima natural como madera y cuero; serán tocados por el Grupo Necutli y el profesor Juan Vicente de la comunidad de Trejo. Se presentará también una danza de la época y se otorgará una ofrenda.
“Queremos fortalecer en los muchachos el sentido de identidad y de pertenencia… con la celebración del equinoccio de primavera”, detalló el Iscultur.
Los trabajos ceremoniales iniciarán a las 9 de la mañana en la comunidad de Bajío de Guadalupe y al mediodía, continuarán en el ‘vaso de la presa’ de Chichimequillas.
RECARGAR ENERGÍA
En su primera edición participaron alrededor de 300 personas y este año se espera un aproximado de mil asistentes, quienes se ‘cargarán’ de energía de la naturaleza.
Rosaura Aguirre brindó una breve explicación sobre el conjunto de instrumentos musicales como el palo de lluvia, flauta, ocarina de barro, cascabeles, trueno, tambor y demás.
El regidor Rafael Álvarez Ramírez reconoció el trabajo de la asociación civil al retomar esta tradición milenaria en fortalecimiento del turismo.
Asimismo, el titular de la Casa de la Cultura Javier López Martínez, expuso que Silao “merece estar de fiesta de alegría”. Anunció además la participación del danzante de la Ciudad de México Ricardo Tselotzin, nacido en el seno de la cultura del Anáhuac.
