
En el cruce de Bulevar José María Morelos, rumbo al Los Naranjos, se encuentra ofreciendo sus productos la señora Catalina. Vive cerca de allí, concretamente en la colonia La Selva, y como muchos mexicanos fue seriamente afectada por la pandemia del coronavirus, no solamente ella sino su hija. La señora tiene 65 años de edad, y no goza de las ventajas y privilegios de muchos jubilados.
Por eso, Catalina supo hacer de la necesidad virtud: compró plástico, palitos de madera e hilo, y empezó a manufacturar papalotes. Los vende a 30 pesos, con imágenes de Spiderman y varios personajes de Disney.
Actualmente, cada vez es menos común ver vendedores de papalotes. Catalina lo sabe y ofrece su trabajo con pasión en el crucero, mientras los conductores van a su destino.
“Esto ha sido difícil para todos. Desde el año pasado no nos ha ido bien, pero hay que ver la manera de seguir trabajando y ganando dinero”, dice la señora de la tercera edad, al momento que los automovilistas dan claxonazos para llamarla y comprarle cometas.
La situación económica no es sencilla, y prueba de ello fue que en Febrero, el INEGI ofreció cifras al respecto:
En comparación con el cierre del 2019, en el último trimestre del 2020 la ciudad de León registro un 3.3% más en la tasa de desocupación de la población económicamente activa. Esto según resultados de la encuesta Nacional de ocupación y empleo del cuarto trimestre del 2020 del INEGI. Según esta encuesta en la ciudad hay cerca de 49 mil 158 leoneses desocupados laboralmente.