martes, agosto 25, 2026
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Años maravillosos, infancia del destino

Es día del niño y es un buen momento para reflexionar sobre nuestra niñez, aquellos años hermosos lejos de toda preocupación, donde lo más terrible que nos podía pasar era ser quien buscará a los demás

Híjole….
Tiempos de la niñez…
Sí, son y fueron los años maravillosos.
Duele llorar y cuesta más aún aprender y crecer.
Niños todos somos, lo fuimos. Órale mis cuates.
No acabamos de crecer, ni saber, ni obedecer.
Al parecer, son siete las grandes etapas en la vida de los seres, como lo son desde la gestación, luego nacimiento, pasando por la infancia, luego la adolescencia, llegar a la adultez, lograr alcanzar la tercera edad y hasta la senectud, porque en verdad todos siguen siendo aún niños.
Productos del amor inconmensurable, esperados, al nacer venía la primera señal de existencia con la clásica nalgada, para que llorara el bebé.
Los cuidados maternos y amorosos, son la mejor muestra de aprecio y cariño, que no se compararan con nada en el mundo.
Esos tiernos años, no volverán, se fueron.
Crecimiento
Empero, viene el crecimiento, los cuidados, amamantar a la criatura, llevarlo consigo con sumos cuidados y alimentos.
Luego crece, empiezan sus primeros balbuceos y gracias, al igual que sus pasos y caídas.
Llegan sus primeros años y aprende el lenguaje y a repetir palabras y señas.
Luego, el tiempo de llevarlo a plantel, otrora llamado de párvulos, ahora el kínder o pre primaria.
Crecieron, qué pronto, la niña y el niño ya hicieron amiguitos, aunque desconfiaban hasta de sus propios parientes que los saludaban y hacían enojar, buscando el refugio patronal y maternal.
Lloraron cuando los dejaron por vez primera en la guardería, luego en el kínder.
Pero crecieron, había que comprarles zapatos y ropa, porque la anterior ya no les quedaba, crecieron rápido.
La verdad
Eran berrinchudos, groseros, honestos, chillones, gritones, pero siempre decían la verdad.
Lo anterior, a pesar de llamarles la atención, de que se portaran bien, y volvían a desobedecer.
Horas enteras se la pasan frente a la televisión para ver sus programas favoritos, como las caricaturas.
Ahora, son películas emocionantes, llenas de acción y violencia, en que no deben faltar sus palomitas y nieves de sabores.
A dormir
Temprano, cada noche, los peques se van adormir para despertar temprano e ir a la escuela.
Y empieza la rutina diaria, para tener a tiempo su “lunch” para el recreo y llevarlos a tiempo al plantel.
Es una travesía de todos los días, antes de las ocho de la mañana, que llegan los menores caminando o transportados en autobuses escolares o por los automóviles de sus papis afortunados.
Disfrutaron sus muñecas, patines y, ahora, hasta computadoras laps tops y teléfonos celulares, antes no había eso, la distracciones eran la radio, la televisión o el cine.
Vagos
Todos, en algún momento de su vida, fueron vagos, escandalosos, tímidos o atrevidos.
Muchos siguieron las señales de sus ímpetus y hacían lo que se les ocurría.
Sí, se iban de aventura, de pinta, y daban una y mil justificaciones por su actuar en los llanos polvorosos y asoleados.
En los partidos de fut bol, todos fueron campeones y anotaron goles y, en beisbol, ni siquiera batearon ni lograron “home ron”, porque los poncharon, en volibol no remataron una pelota y en básquet no encestaron la bola en la canasta.
Canicas, baleros, trompos y muñecas
Ah, pero en las canicas, con puras medias cuartas al hoyito, baleros sin atinar capiruchos, trompos a la uña, en gol y puerta ganaron siempre con tiros directos chutados con punterazos, o empeine y con efecto de chanfle. Y las niñas jugaban con sus muñecas de cartón.
Pero ese tiempo pasó, ahora son video juegos, computadoras y celulares, redes sociales; y los chamacos están inquietos por conocer más del mundo en que viven y se pasan horas y horas, hasta la madrugada, entre las sábanas de la cama, sin aún entender los misterios de la vida, que comprenden luego cuando crecen de estatura.
Cerillos y Zorritas
Sí, muchos fuimos cerillos en acomodar los productos en bolsas de los supermercados.
También, zorritas en las fábricas acomodando materiales de producción.
O en los camiones llamando a las paradas y estaciones y cobrando a los pasajeros.
Secundaria
Pasa el tiempo y llegan a la secundaria como adolescentes, la edad de la choca.
Se aceleran y se enamoran, a todos los chavos por lo común los ven guapos y, viceversa, ellos lo observan como atractivos.
La educación sexual se les flora y se manifiesta, reprueban materias y las tienen que presentar a título de suficiencia o renuncia por motivos económicos, porque no les dan ni parel transporte en camión, luego entonces se tienen que poner atrabajar.
Speak well
-What (qué): Pronúncielo bien. Exigía en la secundaria la maestra Gallo.
-Say it again (dígalo otra vez). Jovencito, habrá bien la boca, expréselo.
Español, geografía e historia
A examen extraordinario, chin….
Quien dejaba de ser niño, ahora adolescente, en el salón de clases se levantó del pupitre y, nervioso, pero seguro que respondería a las preguntas de sus insignes maestros, mostró templanza y confianza…
-Ah, ver, párese jovencito y responda.
-Diga, en español, qué significa sustantivo…Ah…´pos, ´pos…
-Responda qué son prosodia, síntesis y sintaxis: Fácil, escribir bien.
– Cuál es la capital de China: Híjole, pero esa sí la sé, es Japón.
-Dónde está la altura más grande del mundo: en el Nevado de Toluca.
-En historia, cuántos años tiene la tierra: humm, ah, chirrión, no sé.
-Cuántas guerras mundiales han habido:…Ah, jijo,´pos un montón.
-Y el río más prolongado y caudaloso: Ah, sí, El Turbio o de Los Gómez.
-Siéntese, está usted, reprobado, lea y aprenda.
El muchacho se sintió descontento, pero entendió que con las lecturas elevaría su conocimiento; y, sí, en efecto, en otro examen a título de suficiencia, aprobó las materias, por su dedicación y empeño, porque no había tomado el camino equivocado, sino adecuado por su superación y no se quedó en el intento y frustración, se superó a él mismo.
Soñolientos
-Abra la boca y pronúncielo, enséñese. Exigía la maestra en clase de inglés a las siete de la mañana, y todos los alumnos aún soñolientos:
-Despierten, wake up.
A cuchillo
Otros ejemplos, en secundaria y prepa, lo fueron profesores como el apodado “El Pifas”, quien decía que se deben de aprender las matemáticas, porque son fáciles y planteaba:
“Diga cuánto dan a más b, menos c, y exponga si x por y con exponente al cuadrado, cuánto valor dan”; y advertía a los ingenuos: “si no saben, los voy a reprobar y se van a examen de título de suficiencia”. Era enérgico, sentencioso y certero: “a cuchillo pasan”, decía.
Y maestros de español, dieron reglazos, para escribir bien el idioma castellano, además exigir textos manuscritos cursivos y legibles.
-Eso que escribió, es un galimatías, no lo entiendo, repítalo.
Dejaban tareas en temporadas vacacionales de escribir 500 verbos terminados en ar, er e ir, todos perfectamente conjugados en tiempos y formas.
En matemáticas, por lo menos diez planas de las tablas de multiplicar, sin tachones ni borrones, lo mismo que en álgebra con las operaciones elementales, además de exponer de manera pormenorizada y gráfica la diez millonésima parte de partículas expendidas en el aire, multiplicadas por tres billones al círculo con radio exponencial, con diámetro circunferencial de10 mil kilómetros cuadrados .
En química las fórmulas con sus signos, símbolos y equivalentes, para obtener el H2O; y en física, las leyes y teorías básicas en la materia, explicando las propuestas de la gravedad de Newton, entre otras, como también las correspondientes a las de Locke y de Einstein de la relatividad: Sácatelas.
Ah, en biología, indagar datos de los antecedentes de la creación de la vida, en historia, las religiones existentes, investigar la antigüedad de la tierra y las guerras, sus historiadores y pensadores; y en geografía, los nombres de las capitales del mundo, los principales montañas, mares y ríos.
Y, para rematar, en filosofía, explicar detalladamente la historia de las ideas, sus autores, influencias y corrientes, opositores, fechas: Uff, bien fácil…
Boulling
Es la etapa difícil de la educación, en que los estudiantes otrora niños, se ve reflejado el fenómeno del “bulling” –agresión verbal o física-.
Porque se agreden, aprenden de otras influencias, para afectar a sus contrincantes o demostrar fuerzas de territorio.
Prepa
En la preparatoria, se vuelven controvertidos, inquietos y ahora andan despreocupados. Piensan en ir al antro y pasarla bien.
Y las clases, bien gracias.
No asistieron, reprobaron, desertan; y todo se acabó. Pues a trabajar.
Enamorados
No se debe de pasar por alto, que casi todos los chamacos y chamacas, en su momento, vieron en las figuras magistrales a sus enamoraos.
Admiraban la forma de presentación en que vestían las docentes, su aroma, su presencia, o por la recia personalidad del maestro con zapatos lustrosos y luciendo traje oscuro con camisa de rayitas y corbata clara.
Empero, ese tiempo pasó, y volvieron a la realidad, para enfrentar su propia realidad, despertar del sueño y asumir sus responsabilidades, poco a poco, qué vaya que cuesta.

Flores y chocolates

Ante se estilaban, para la conquista amorosa, las flores y chocolates, pero esos tiempos ya se fueron.
Ahora, lo que impera es el USB con grabaciones musicales del “bunchis, bunchis”, a todo ruido.

Universidad

-O sea yo, en la uni, wuau, qué padre.
-Uff, qué onda, guey.
Cambiaron estilos y modismos en el lenguaje.
Los niños crecieron, son ahora universitarios, tienen otras preocupaciones, es su “modus operandi”.
Y, “per se”, tienen otros intereses, desde luego, porque quieren ser grandes, aunque muchos no lo logran, por cuestiones de índoles, por lo común, meramente de carácter económico, pues justifican que no les dan empleo por falta de experiencia.
Y sus estudios, bien gracias, quedaron en el olvido, truncados, frustrados lamentablemente.
Es la triste realidad, pero pocos logran terminar, luego graduarse y proseguir estudios de posgrado, uno de cada diez lo logra, señalan las fuentes oficiales.

Treintones

Licenciados o con carreras truncas, la edad de los treinta de esos quienes fueron niños que vuelven a la cruda realidad.
La edad se les vino encima, pero son más productivos y súper activos, se comprometen y se casan, para luego divorciarse.
Son otros tiempos, aunque aún no entiendan ni comprendan la realidad de su entorno, sino hasta que el destino los alance.
Cincuenta

Les viene la calma, rememoran aquellos años de infancia y buscan a sus cuates.

Tienen tiempo para reflexionar, pedir disculpas y hasta perdón, por sus errores que no volverán a cometer.

Crecimiento

Todos ellos, niños que crecieron y ahora son grandes personas, como médicos, enfermeras, secretarias, contadores, arquitectos, ingenieros, licenciados, comerciantes, sacerdotes, empresarios, académicos, periodistas. Aunque el tiempo nos apartó, se les recuerda con mucho cariño y respeto.

Conclusión

Nada más para concluir y citar la máxima popular:
“Infancia, es destino”.
Y con un cariñoso saludo a todos los grandes amigos, que compartimos momentos y el tiempo separó por distintos motivos, como lo fueron, algunos conocidos por sus apodos y nombres como “La Güera”, “La Muñeca”, “La Chocante”, “La More”, “La Fufurura”, “La Chocante”, “La Galleta”, “La Mona” y “La Chiquis”; y otros, tales como “El Mosca”, “El Botas”, El Chiquilín”, “El Manotas”, “El Cabezón”, “el Patotas”, “El Chompiras”, “El Guaguangó”, “El Joto”, “El Cinturita”, “El Artista”, “El Cachetón”, “El Galán”, “El Padrote”, “El Tuercas”….
Recuerdos gratos para Luz María, Martha, Elvia, Angelina, Irma, Araceli, Maricela, Bertha, Eva, Guadalupe, Gabriela, Lucero, Patricia, María Eugenia, Teresita, Josefina, Rosa, Ana, María Elena, Victoria, Raquel, Fátima, Dora, Evangelina, Laura, Susana…
Y para Arturo, Fernando, Juan Gabriel, Sergio, Arnulfo, Javier, Efrén, Nicolás, Manuel, Salvador, Alfredo, Emilio, Edmundo, Jesús, José, Mario Alberto, Felipe de Jesús, Eduardo, Martín, Refugio, Rubén y Oscar…
Sin olivar a los profesores, niños que también fueron y quienes jalaron las orejas y dieron cintarazos, como Conchita y Josefina, los maestros Lino, Canales, “El Pifas”, de quienes, en otros tiempos, se aprendieron que las letras y números con sangre entran, que costaron jalones, reglazos, coscorrones y pellizcotes, que jalaban las patillas y dolía, pero aleccionaron en la gramática y aritmética de las lecturas y cuentas, que eran implacables, pero así se aprendió.
Sí se puede aprender y saber, para llegar a ser gente grande, que aún falta por verse y reconocer, pero nunca se deja de ser niño, que todos lo llevamos dentro y tener ilusiones.
Para todos, que tengan Feliz Día del Niño.

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