
Camiones de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) llegaron esta noche cargados con al menos 16 bloques de concreto que servirán para reforzar las vallas colocadas en torno a Palacio Nacional y la Catedral de cara a las movilizaciones del 8 de Marzo.
Las caras oriente y norte del Zócalo se encontraban ayer amuralladas con placas metálicas azules, algunas de estas todavía con pintas de marchas pasadas.
Los bloques fueron colocados cada tres vallas, lo cual se prevé haga más complicado derribarlas, como ocurrió en la protesta de la Generación Z, el 15 de noviembre.
En aquel momento, un grupo de manifestantes utilizó sogas y mazos para retirar las murallas, lo cual provocó un enfrentamiento por la Policía.
Los pedazos de concreto eran instalados con ayuda de un brazo mecánico; en tanto, al menos 30 camionetas de 3.5 toneladas llenas de vallas metálicas fueron descargadas por trabajadores de Servicios Urbanos.
De acuerdo con los trabajadores, el sábado será instalada una segunda barrera, a unos metros de la primera.
Además, se prevé que terminen de cercar todo el perímetro del Zócalo y en diagonal hacia las calles Venustiano Carranza y Moneda.
«No nos gusta, porque siempre hay que andar buscando cómo cruzar el Zócalo, siempre alguna parte está cercada», dijo Antonio, quien sorteó junto a su pareja el único espacio libre entre las paredes metálicas para acceder a la estación del Metro.
Hacia las 21:00 horas el paso se cerró por completo y los paseantes tuvieron que rodear la Catedral para seguir su camino.