La amenaza de un parón súbito en LaLiga (España) es cada vez más latente. Esto luego de que la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) fijara su postura con respecto a la iniciativa comercial por parte del organismo para celebrar partidos oficiales del campeonato doméstico fuera del territorio hispano, específicamente al otro lado del Atlántico en Estados Unidos.
Ya con antelación el gremio de jugadores había externado su desacuerdo para con este pacto acordado por 15 años entre LaLiga y la empresa promotora Relevent, decisión que la AFE considera como “unilateral” por el hecho de que jamás se les consultó al respecto antes de negociar dicho contrato.
David Aganzo, presidente de la AFE, declaró que el gremio de futbolistas está depuesto a “llegar hasta el final” si es que acaso las partes inmiscuidas (LaLiga y Relevent) no revocan el contrato celebrado para la organización de dichos eventos en suelo estadounidense.
“Ir a Estados Unidos es una locura; no hay tiempo material en el calendario. Ha llegado el momento de decir basta”. Fue lo declarado por el dirigente de la AFE luego de haberse reunido con 16 de los capitanes de los equipos de primera división. En la mencionada junta de ayer miércoles, estuvieron inclusive los capitanes de los equipos de mayor influencia y poder en España: Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid.
Los antecedentes de huelga en aquel país ibérico por parte de los futbolistas son varios –aunque el más próximo se remonte a 2011– y por lo tanto la amenaza de la AFE podría convertirse en una realidad en caso de que LaLiga no acceda a sus demandas.
La reunión entre la asociación con el organismo rector del torneo local se dará en septiembre, y es entonces que, a decir de David Aganzo, se espera una respuesta a las exigencias, aunque aseveró que esperarán a más tardar a octubre para que LaLiga emita una resolución del asunto.
