Tras caer derrotados de forma contundente contra Mazatlán, el entrenador del León, Ignacio Ambriz, se mostró molesto y con mucha autocrítica luego de perder la racha de dos juegos sin derrota que venía acumulando.
Ofrece disculpas a la afición y no rescata nada
Ambriz ofreció disculpas a la afición por el resultado y la forma en la que perdieron en el Pacífico mexicano:
«Tengo que agradecerle a la afición y ofrecerle una disculpa porque mucha gente casi se queda sin dinero por hacer este viaje. Son 12 horas de camino para que vengas y des una actuación como ésta, no es válido para ellos. No nos comportamos a la altura de lo que fue el partido pasado y no rescato nada, fue el peor partido creo que hemos jugado.
“Mal planteado tácticamente, yo me equivoqué pensando que podíamos hacerle daño a Mazatlán, que para mí jugó muy bien y nos dio un baño de humildad, jugando con orden, intensidad y con ganas de querer hacer las cosas bien”.
¿Hubo discusión?
A diferencia de otras conferencias de prensa, Ambriz tardó casi 40 minutos en salir a declarar y al momento de ser inquirido si hubo alguna charla fuerte con los jugadores, respondió:
«Creo que se lo tendrían que preguntar a ellos, pero por mi parte siempre me gusta dar la cara. Para mí lo más fácil era no haber salido y mandar a (Gerardo) Esquivel o a (Edgar) Solano a que dieran la charla.
“Creo que es un momento propio de tener, lo que siempre lo he tenido, el carácter, la personalidad de decir: ‘¿Sabes qué? Hoy me equivoqué tácticamente, hoy no funcionó el equipo como yo quería salvo los primeros 10 minutos y no más.’ Ellos hacen un gran partido cuando habían tenido un desgaste hace unos días atrás y nosotros ni en eso reaccionamos, ni en eso mostramos los deseos de querer ganar este partido para acomodarnos más arriba».
Una decepción muy fuerte
El entrenador verdiblanco comentó sobre la decepción que tiene con su plantel ante un equipo que próximamente no estará más en la Liga MX:
«Enfrente tienes un rival que hace un par de días acababa de jugar, que estaba desgastado, pero no se les acabó el hambre, no se les acabó la ilusión de quererte ganar en su casa, muchos de sus elementos están jugando y levantando la mano para decir: ‘yo me quiero quedar en primera división’.
“Pensé que en el equipo ya estábamos en otro nivel, en que podíamos crecer con este partido. Es una irregularidad y pareciera que el equipo se enferma muy rápido, se alivia, pero muy rápido se enferma y así es imposible hacer las cosas de la mejor manera».
