
Tras la noche festiva de navidad, la ciudad de León despertó con la emergencia de las medidas de salud del semáforo rojo que entró en vigor del 25 de diciembre del 2020 al 10 de enero del 2021, con el objetivo de disminuir los contagios y pérdida de vidas por el coronavirus.
Pese al llamado de las autoridades a no hacer bailes sonideros, no prender fogatas, no salir a las calles y áreas comunes a festejar la noche buena, la gente, en especial los jóvenes lo hicieron, sin importar riesgos de contagios en colonias de la ciudad.
Los jóvenes, las bandas, las familias, no se desbordaron de manera generalizada como el año pasado, sin embargo, si fue notable que celebraron en las calles en menor proporción con bailes sonideros, fogatas, durante la madrugada, en diversos casos hasta las 5 y 8 de la mañana.
En algunas colonias se pudo detectar los festejos, como en la Deportiva 1 y 2, El Cortijo, San Felipe, Candelaria, Kilian 2, Los Ángeles 1 y 2, entre otras, donde se observó que no hubo intervención de parte de las autoridades competentes.
La ciudad amaneció sucia, con bolsas llenas de basura en las esquinas, restos de fogatas, desechos regados en las esquinas, las personas no respetaron horarios de recolección de basura y sacó sus residuos a la calle.
La Zona Peatonal, el Centro Histórico, con establecimientos cerrados, vacío de personas, en la mañana, hasta el mediodía poco a poco comenzaron a llegar personas, a diferencias de días pasados que lució aglomerado de gente en los comercios, plaza principal, plaza fundadores, la avenida peatonal Josefa Ortiz de Domínguez, Aquiles Serdán, Miguel Alemán, entre otras.