
Parque Argentina es una de las secciones que más se inundan. Eso es un hecho para todos los vecinos. De acuerdo con sus testimonios, todo comenzó con las obras del distribuidor vial y el puente como tal. Después, el agua filtrándose al interior de sus hogares se convirtió en un escenario habitual de temporada pluvial.
Hoy en día, se han sabido adaptar. En 2018 fue cuando enfrentaron inundaciones que les hicieron perder muchos artículos del hogar, y tuvieron que construir bardas a la entrada de la puerta. Raúl Aguirre, quien tiene 20 años viviendo en La Noria, recordó que ha perdido sus muebles, además de la lavadora y dos libreros.
“Don Ciro” es el propietario de la abarrotería en Parque Argentina. En el tiempo de las inundaciones perdió azúcar, sal, croquetas para perro y pañales. Además, su refrigerador quedó inutilizado. Ahora modificó la puerta de su casa y colocó una guillotina que impide el paso del agua. Así es como todos los vecinos se han tenido que adaptar ante el inexorable e inevitable cauce de la naturaleza. Parque Chile es también otra de las secciones que suele inundarse, debido a varios problemas como son las coladeras tapadas.
Luz Adriana Salas es otra de las vecinas que se ha visto perjudicada durante las inundaciones. Colocar una barda y un escalón en su casa le costó alrededor de 6 mil pesos. La primera vez que enfrentó las lluvias perdió su sala y el refrigerador. Tuvo apoyo del Gobierno y le dieron una lavadora. Según cuenta, uno de los pocos aspectos positivos del 2020 fue que no cayeron lluvias tan intensas como en otras fechas.
A la expectativa, Luz y muchos otros vecinos de Parques La Noria aguardan la temporada de lluvias.