
Fernando Padilla Padilla, presidente de la Asociación de Proveedoras Industriales de México, Apimex, dijo que, aunque algunas empresas de proveeduría se podrían ver beneficiadas ante la guerra en medio oriente, no le parece adecuado hablar de ‘efectos positivos’ en el mercado nacional.
“Eso es precisamente el ‘Nearshoring’, que realmente se debería llamar ‘Friendshoring’. Los países prefieren hacer tratos comerciales en las regiones que les son amigables y entonces las empresas transnacionales ‘acercan’ su producción a sus clientes comerciales y se instalan en países, como México, que no están en conflicto con otros”, dijo el también empresario.
Mencionó que aunque es cierto que las empresas y los países prefieren hacer negocios en zonas donde no hay problemas, le resulta de mal gusto hablar de que alguien pudiera hablar de ser beneficiado por lo que sucede actualmente entre Israel y Palestina porque la guerra es la mayor “sinrazón” de la humanidad.
En el mismo tema, Froylán Salas, subsecretario de Economía, manifestó que siempre, ante una guerra, hay cambios de hábitos de consumo, pero que necesariamente habrá que esperar un tiempo para conocer el impacto de la guerra en Medio Oriente.
Recordó que tras más de un año de la invasión de Rusia a Ucrania, se sabe ya del encarecimiento de combustibles y otros insumos pero que a poco más de siete días del ataque de Hamas a Israel, aún no se puede precisar qué va a pasar.
“Esperemos, por humanidad y por todo lo que conlleva en la parte económica, que se resuelva muy rápidamente y que se dé una solución, pero necesariamente habrá cambios de hábitos de consumo”, enfatizó.