
Con cerca de 50 años en el negocio de los alfeñiques, la familia Ibarra Urenda continúa con esta deliciosa tradición.
Durante las festividades del Día de Muertos y Halloween, la parte exterior del mercado Domingo Velázquez se llenan de los deliciosos y coloridos alfeñiques mexicanos.
Las 4 hermanas Urenda, sus 2 hermanos, sobrinos y nietos continúan con esta tradición que fue transmitida por su madre, Teresa Urenda, viuda de Ibarra, que comenzó a vender los alfeñiques hechos con sus propias manos en el antiguo mercado de San Francisco, hace más de 45 años
“Nosotras venimos del mercado viejo, tenemos desde niñas haciendo el dulce que nos enseñó mi mamá… una tradición que como comerciantes no queremos que se pierda”, dijo María del Socorro Ibarra, en entrevista con El Heraldo.
En el puesto se exhiben alfeñiques de diferentes formas, tamaños y colores, hechos a base de azúcar o chocolate, 100 por ciento a mano.
María Concepción explicó que la tradición del alfeñique continúa gracias a uno de los juegos de la temporada, el juego del “Muertito, Sin Decir Nada”, que consta ganar más alfeñiques o ‘muertitos’ entre un grupo de amigos que debe tener siempre cruzados los dedos, y decirse la frase “Muertito sin decir nada”, cuando alguno de estos no los lleve cruzados. Cada vez que esto sucede, se le deberá regalar 1 Muertito (alfeñique) al que dijo la frase.
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