Luego de que trascendiera la caída o el probable hackeo al sitio web de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato, Diego González, presidente del Clúster de Tecnologías de la Información de Guanajuato, CLUTIG, reconoció que esto representa una grave vulnerabilidad en la infraestructura tecnológica de la dependencia y en general, de los encargados de impartir justicia en la entidad.
Detalló que los ciberdelincuentes tuvieron acceso a moverse libremente dentro de los sistemas internos de la institución con lo que encriptaron información sensible para luego exigir dinero a cambio de su recuperación o evitar su publicación.
El experto explicó que este tipo de ataques, conocidos como ransomware, suelen resolverse con negociaciones que pueden durar “dos o tres días”, pero advirtió que aunque se pague el rescate, los delincuentes conservan una copia de la información.
Afirmó que el riesgo más grave al que se enfrenta la institución con este ciberataque, es la posibilidad de que los delincuentes intenten vender los datos en la “deep web”, en caso de que no se cumplan sus exigencias.
“En el momento en que los datos fueron encriptados, ya fueron vulnerados. Si no se les paga, esa información puede ser liberada o vendida en la red profunda, quedando expuesta a cualquier grupo delictivo del mundo”, advirtió.
Por parte de la Fiscalía y el Gobierno del Estado, no ha habido un posicionamiento público sobre este tema ni reconocido este ataque.
“No ha habido ningún anuncio oficial. Deberían al menos informar que están investigando el evento y ofrecer transparencia sobre las acciones de contención y control de daños”, recalcó.
Reconoció que estos grupos de hackeadores operan hoy en día como organizaciones internacionales con estructura empresarial, distribuidas en distintos países, con equipos de soporte técnico y venta de código malicioso, por lo que insistió en la necesidad de que el gobierno cuente con planes formales de recuperación ante desastres, análisis de vulnerabilidades y monitoreo constante.
