ALE CONTRA MARCELINO
La competencia por la alcaldía subirá de nivel con las candidaturas de Alejandra Gutiérrez Campos por el PAN y Jorge Marcelino Trejo por parte de Morena. En ambos bandos hay algarabía por que inicien las elecciones y se dicen listos desde el 2019.
Los dos contendientes son abogados, Alejandra se ha convertido en una fiscal especialista en materia contable y jurídica de los centavos que gastan los alcaldes, gobierno del estado y la federación, esto gracias a los diferentes puestos que ha ocupado como tesorera de Ricardo Sheffield, diputada local y federal.
Jorge Marcelino es el presidente del Colegio de Abogados del estado y es considerado un muy buen litigante en el ámbito empresarial, destacándose en la banca comercial.
La ciudadanía por fin tendrá una contienda de altura, no de descalificaciones, sino llena de propuestas frescas para León, realistas con los presupuestos, ambos tienen la capacidad de soportar cuestionamientos de la ciudadanía sobre sus promesas de campaña, no se espera que prometan castillos en el aire para ganar votos. Caminan con pies de plomo.
GANARÁ LA MARCA PAN
La ganadora se perfila Alejandra Gutiérrez, por estar en el partido ganador y cuenta con el apoyo de su propio grupo el cual ya es muy numeroso dentro del PAN, además de contar ahora con el apoyo del grupo del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, a quien considera su amigo.
León seguirá teniendo todo el respaldo del estado para que Alejandra posicione a la ciudad en los planos nacionales en varios rubros. En Alejandra nunca ha existido la improvisación y no se espera que cometa errores ni en la campaña, ni como alcaldesa.
MARCELINO PROGRESISTA
Jorge Marcelino por su parte también quiere que León sea una ciudad progresista no sólo en el estado, pues ya lo es, sino a nivel nacional, ya que existen urbes como Tijuana, Zapopan, Puebla, Monterrey y la ciudad de México que le sacan mucha ventaja a León.
Marcelino sabe que de ganar, espera todo el apoyo de Andrés Manuel López Obrador para crear grandes obras en la ciudad, pues la Cuarta Transformación querrá mantener la joya nacional de la corona azul. Quiere pintar de guinda a la ciudad más panista de todo México, como lo hizo el PRI con Bárbara en 2012.
Así AMLO podrá gritar a los cuatro vientos que el PAN está moralmente aniquilado y se aplana el piso para Marcelo Ebrard en el Bajío. Se vale pensar en grande en al 4T del Bajío.
ALMA NO VA
La presidente de Morena en el estado Alma Alcaraz negó que le interese competir por León, y aceptó que la carta más fuerte será Jorge Marcelino, quien está más que puesto.
En Morena se duda que las senadoras Antares Vázquez o Martha Lucía Micher quieran abandonar el cargo para venir a perder a León, donde las encuestas marcan 3 a 1 a favor de cualquier candidato del PAN.
ESTÁ EL PASTEL REPARTIDO
Alma se reunirá la próxima semana con Mario Delgado en la Ciudad de México, donde definirán ante el IEEG los métodos de competencia en los 46 municipios del estado. Alma y el grupo de Antares con Ricardo Sheffield traen trabajo hecho en el estado y ya tienen repartido la mayor parte del pastel para competir en el 2021.
De Ernesto Prieto se duda que tenga armas para hablar con Mario delgado sobre el futuro de Guanajuato. El tiempo se agota y es Alma, Antares y Sheffield quienes hablan seriamente con Mario Delgado sobre las fichas en Guanajuato.
BEATRIZ PUEDE REPETIR
En León, Irapuato y Celaya van con hombres, en Salamanca al parecer se la jugarán con la actual alcaldesa Beatriz Hernández, quien al parecer tiene mejores calificaciones entre los morenistas y con la población abierta, que el mismo Ernesto Prieto.
Morena quiere pelear los distritos federales 11 de León con Ricardo Gómez Escalante, el 02 que abarca San Miguel de Allende y Celaya, el 08 de Salamanca, Villagrán y Juventino Rosas, el 13 de Abasolo y Cuerámaro, el 14 de Acámbaro y los Apaseo que actualmente gobierno Morena.
Andrés Manuel López Obrador no le importan las alcaldías en Guanajuato, pero sabe que las requiere para que se ganen diputaciones federales y mantener el control de la Cámara de Diputados para continuar con lo que él llama la Cuarta Transformación.
