La terrible sequía que asola al país provoca toda clase de problemas y modificaciones de hábitos. Mientras que en León la Presa del Palote está agonizando y se llevan a cabo tandeos, en Purísima del Rincón ocurren cambios extremos en diferentes localidades. Una de ellas es la presa de Cañada de Negros.
Durante años, la presa de Cañada de Negros fue un lugar ideal para vacacionar. El lugar estaba rodeado de frondosos árboles, el agua que llegaba hasta la orilla y animales que pastaban y volaban por doquier. Sin embargo, la situación ya no es así, hoy en día la sequía ha alcanzado uno de los puntos turísticos más importantes de Purísima del Rincón. En su lugar hay un sendero terregoso, árboles secos y un nivel del agua que poco a poco disminuye, y aunque es cierto que los visitantes de la región y el turismo siguen llegando, el paisaje luce desolador.
Sobre esta situación, el delegado de Cañada de Negros explicó la situación; con respecto al impacto de la falta de agua y el intenso calor que se avecina con la cercana onda cálida en Guanajuato: “Realmente, el impacto que tendría es bastante, pues afectaría a la gente que tiene su ganado y los lleva a la presa para que tomen agua. Además, se toma una parte del agua para un riego de cultivos. La falta de agua, literalmente, nos afecta a todos: pero la gran mayoría se verían perjudicados en este aspecto, con la gente que tiene su ganado y sus cultivos. Quienes tiene sus formas de riego con la proporción de la presa. Lamentablemente, en todos los lugares donde se cuenta con agua es similar. Todo afecta a quienes dependen de ella”.
Por su parte, Mary Flores, residente de la comunidad, señaló que desde hace 12 años Cañada de Negros no enfrentaba una sequía similar. En 52 años que tiene de vida, le ha tocado vivir dos sequías considerables.
“En ese entonces quedó un charquito”, evocó, “No tenemos agua, pero es ocurre en todo el país. La gente siempre viene aquí el fin de semana, hasta eso el turismo no nos ha afectado, porque en Semana Santa siempre viene muchísima gente, pero sí se seca poco a poco. Nos queda pedirle a Dios, para que este año sí caiga agua”.
