
El albergue Amor Mestizo atendió un caso positivo de gusano barrenador en uno de los perros que fueron rescatados en la colonia Los Naranjos, en León. El caso de “Güero” demuestra que, con atención veterinaria oportuna, tratamiento y seguimiento, un animal afectado por esta enfermedad puede sobrevivir.
Chío Sanz, rescatista y fundadora del albergue, explicó que, contrario a lo que muchas personas podrían pensar, contraer gusano barrenador no significa que un perro deba ser sacrificado. Con los cuidados adecuados, los animales pueden recuperarse y continuar con su vida.
El caso de “Güero” fue registrado el pasado 21 de agosto. A través de redes sociales, el albergue compartió la situación del perro, quien presentaba una herida, aparentemente provocada por un machetazo, que ya se encontraba infestada por larvas.
Al conocer su delicado estado, Sanz trasladó al perro para que recibiera atención veterinaria inmediata. Se le realizaron limpiezas profundas, se recolectaron muestras y se notificó al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) para su identificación y el seguimiento sanitario correspondiente.
La rescatista recordó que el gusano barrenador no se contagia de un perro a otro ni por tocar a un animal afectado. La infestación ocurre cuando una mosca deposita sus huevos en una herida; una vez que eclosionan, las larvas comienzan a alimentarse del tejido vivo del animal. Incluso una herida pequeña puede ser suficiente para que se presente la infestación.
Ante esta situación, Sanz hizo un llamado a las personas responsables de animales para que revisen constantemente a sus perros y gatos, mantengan cualquier herida limpia y protegida y, ante la presencia de larvas o una “gusanera”, acudan inmediatamente con un veterinario y realicen el reporte correspondiente ante SENASICA.
“Güero” recibió el tratamiento necesario y continúa con su proceso de recuperación. Para Amor Mestizo, su caso es también un recordatorio de que un diagnóstico de gusano barrenador no debe significar automáticamente la muerte de un animal.
Este es el primer caso de gusano barrenador que el albergue Amor Mestizo atiende entre los animales que ha rescatado.