El paquete sospechoso fue localizado a las 9:00 de la mañana en la calle Brisas del Valle, provocando la expectación entre la gente que alertaba a los demás sobre el hallazgo de una «bomba».
La expectación creció cuando a la arteria citada llego primero la Policía Municipal, que cerró la cuadra entera.
Al poco tiempo llegó Protección Civil, que pidió a los vecinos no salir de sus casas o abstenerse de acudir al sitio del hallazgo. La cereza del pastel la puso la presencia del Ejército y la Guardia Nacional.
Pasadas las 11:00 de la mañana, el «artefacto explosivo», una bolsa plástica negra atada al extremo con un gancho de acero, fue retirado por especialistas en explosivos.
Por la tarde pudo saberse que aquello no era una bomba sino un paquete que contenía plásticos envueltos y compactados hasta formar la extraña bola que se halló y que alguien dejó en la vía pública.
