La amenaza de un carro bomba cercano a las instalaciones del complejo de edificios que albergan al Poder Judicial estatal, y anexo al edificio de Prevención Social y Justicia, en la salida a Cuerámaro, causó pánico en la ciudadanía y una amplia movilización de los tres niveles de gobierno, ayer jueves por la mañana.
Debido a la alarma más de mil 500 personas fueron desalojadas, y al menos 300 automotores tuvieron que ser revisados uno por uno por expertos en explosivos del Ejército y de la Policía con apoyo de perros entrenados en la detección de explosivos.
Las actividades de los juzgados fueron suspendidas por casi 4 horas luego de que por vía telefónica 911 se alertó de la bomba a las 9 de la mañana con 2 minutos.
Y 7 minutos después, otra llamada alertaba de otro supuesto carro bomba abandonado sobre la calle Verónica en la colonia Peñitas.
La primera amenaza en quedar descartada fue la de Peñitas, en donde la Policía no encontró ningún auto sospechoso.
Óptima coordinación
Los focos rojos se prendieron en todas las corporaciones locales, estatales y federales.
Personal de Protección Civil, Bomberos, Secretaría de la Defensa Nacional, Sedena, Policía y Tránsito Municipal arribaron a la zona del Poder Judicial para descartar riesgos a la ciudadanía.
En cuestión de minutos el área quedó acordonada, mientras personal de Protección Civil se daba a la tarea de orientar a los ciudadanos, abogados, empleados y toda aquella persona presente en la zona, que se contaba por cientos.
Agentes de Tránsito Municipal coordinaron el flujo vehicular sobre el carril que va de sur a norte del bulevar Hermanos Aldama para dar fluidez al paso de los carros, además de implementar cierres de circulación en la zona.
Rastreo canino
Llamó la atención el trabajo del binomio canino, más cuando en una de las zonas de estacionamiento detectaron «algo» en un auto Chevrolet Chevy color gris y lo señalaron.
Sus entrenadores los llevaron varias veces alrededor del auto sospechoso para asegurarse que los perritos no estaban equivocados.
En todas las ocasiones los canes señalaron la unidad que posteriormente fue abierta por peritos y revisada minuciosamente aunque no se revelaron resultados.
Casi cuatro horas después, hacia las 12:46, las autoridades informaron que se trataba de una falsa alarma o una pésima ocurrencia de alguien que llamó al 911, por lo que dieron por terminado el operativo.