
Entre esas prácticas asociadas todas ellas a la ingesta desmedida de bebidas de contenido alcohólico se encuentran: los retos de consumo de estas bebidas por medio de las redes sociales, reuniones y diversas formas de preparación de destilados baratos y de dudosa procedencia.
“Tenemos casos detectados con las aguas locas, bebidas preparadas con alcohol muy barato, la mezcla de estas bebidas con energizantes, el pre copeo y el after copeo”, dijo.
Además, se tiene otro grave problema, como es el caso del aumento en la cantidad de menores de edad que consumen este tipo de sustancias y mezclas, donde se ha detectado que los menores de 12 años han probado estas bebidas alguna vez en su vida.
También en jóvenes que van de los 12 a los 17 años se ha obtenido información que el 2.6 por ciento consume a diario este tipo de bebidas, además que de 2011 a 2016, el consumo de alcohol entre jóvenes menores de 18 años abarca el 93 por ciento de la población, de un universo de poco más de 1 millón.
Explicó que esta situación ha desencadenado otros problemas sociales como: cáncer, tuberculosis, accidentes, suicidios, violencia intrafamiliar, enfermedades de tipo digestivo hasta VIH.
Zanella Huerta señaló que la propuesta de reforma que promueve a la Ley de Bebidas Alcohólicas y la Ley de Salud del Estado de Guanajuato busca fortalecer tanto a las familias, como a las instituciones para atender esta problemática social.
El legislador señaló que la problemática ha afectado tanto a las zonas urbanas como rurales, debido a la sobreoferta de bebidas alcohólicas, por lo que invitó a los municipios, trabajar para evitar esta situación, especialmente en relación a la expedición de permisos de venta de este tipo de bebidas, debido a su proliferación, especialmente en zonas habitacionales.
“Hemos detectado barrios, colonias y comunidades donde hay más lugares de venta de alcohol que de alimentos”, afirmó.