En el Centro Histórico de León, al menos hay 30 casas antiguas históricas en grave riesgo de que se desplomen ante las constantes lluvias que humedecen sus paredes y techos, y se tienen que demoler de ser necesario, como se hizo con el inmueble donde funcionaba el emblemático Bar Mónaco.

El director de Protección Civil (PC), Crescencio Sánchez, expuso que del total de fincas antiguas abandonadas se tiene un registro o censo de 120 con problemas en su infraestructura, de las cuales, al menos 40 casonas históricas deshabitadas están en riesgo de derrumbarse.

El personal de PC se mantiene en constante monitoreo de las fincas en ruinas con mayor riesgo de desplome en la zona centro, en la Calzada de Los Héroes, en el Barrio de San Juan de Dios, Barrio Arriba, con el apoyo de especialistas de Desarrollo Urbano y del Colegio de Ingenieros de León, estructuralistas.

En las casonas con deterioro en sus paredes y techos, con grietas, se colocan lo que se llama “testigos”, que son plastas de yeso que permiten conocer el avance de las partes en deterioro, los riesgos de que se derrumben, para intervenir en caso necesario para derribarlas de manera oportuna, antes de que ocasionen algún daño a personas que pasan por ese lugar.

Crescencio Sánchez indicó que también se busca a los propietarios para dialogar con ellos, con el fin de que estén al pendiente, realicen las reparaciones necesarias o tomen las medidas adecuadas para su rehabilitación o las refuercen para que no se derrumben.

Sin embargo, los dueños de las fincas en ruinas dependen de la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia, para que otorgue el permiso, al tenerlas catalogadas como inmuebles de patrimonio histórico.

Cuando ya se desploma el techo o una barda y están a punto de caerse las demás partes, es cuando tiene que intervenir Protección Civil, Desarrollo Urbano y Obra Pública, para derribar la finca antigua y abandonada, como sucedió con la casona donde funcionaba hasta hace dos meses todavía el Bar Mónaco.

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