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¡Ahi va el golpe!

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Debido a la mala administración de los bienes públicos, comerciantes y amas de casa esperan un alza considerable a la canasta básica en los próximos tres meses; ‘hay que aguantarnos’, invitan

El 100 % de artículos comestibles, piezas industriales, granos, ropa, calzado, etc., tienen que ser transportados para llegar a sus consumidores finales: por consecuencia mientras más traslados tenga más será su incremento, por supuesto la gasolina y diésel.
En Purísima y San Francisco del Rincón en centros comerciales, mercados, tianguis y cualquier negocio grande o pequeño, aparece atemorizante cada cierto tiempo a los bolsillos la frase popular “Sube la gasolina y sube todo”.
En el mercado “Manuel Aranda” de Purísima y en el “Atanasio Guerrero”, dos lugares comercialmente muy emblemáticos en estos dos municipios de Guanajuato, se mantienen sin incremento en la mayoría de productos de la canasta básica, a diferencia del resto del país, donde el kilo de tortilla pasó de 13.60 pesos promedio a 17 o hasta 19 pesos.
Algunos comerciantes purisimenses y francorrinconeses, en los próximos tres meses del 2017 esperan un alza considerable a todos los insumos básicos.
Y es que los mexicanos cada sexenio heredamos problemas inflacionarios que dejan al País en crisis, las cuales son solventadas a través de préstamos millonarios con EU y otros países.

HIJOS DE LA CRISIS
Francisca Ramírez, una mujer de 94 años que en ocasiones acude a los mercados de los pueblos del Rincón, recuerda que desde el sexenio de Lázaro Cárdenas (1934–1940), pasando por Luis Echeverría (1971–1976) y hasta el actual presidente, Enrique Peña Nieto, han existido los ya famosos “gasolinazos”.
La mujer debido a un timidez exacerbada por el rechazo social de su aspecto físico, evita a toda costa salir en redes sociales y en periódicos, con una lúcida memoria recuerda que en 1940 la gasolina incrementó 27.78 %, la inflación de todos los productos se disparó a 36.67 % y el salario mínimo incremento un 66.67 %.
“Panchita”, como la conocen en la zona de los Altos de Jalisco, recuerda que durante el sexenio de Echeverría se elevó a 445 % el precio de los combustibles y el alza inflacionaria 129 %, mientras que el salario mínimo se elevó a 202 %.
“Por ese motivo pienso que somos hijos de la crisis; nacemos, crecemos y nos morimos con ella, ni para el ataúd alcanza”, aseguró la jalisciense.
Francisca considera que leer a los políticos, finanzas y aspectos económicos es lo que debería interesar a la gente, no el futbol y las revistas de espectáculos.
Con una memoria envidiable para cualquier estadista especializado, se rasca la cabeza y dice que la promesa hecha por Enrique Peña Nieto a inicios del 2015 del “No más gasolinazo”, solamente la cumplió el presidente Adolfo López Mateos (1959-1964).
“Me imagino que a ese Presidente por eso lo quería tanta gente y junto a Cárdenas es de quien mejor se habla; Peña Nieto no cumplió”, dijo tristemente la entrevistada.

EL PEOR DE TODOS
(O CASI)
Levantarse con la noticia de incrementos inflacionarios, “gasolinazos” y toda clase de aumentos es parte del México contemporáneo, donde siempre existe un Presidente peor que otro, lo cual hace que la sociedad lo mantenga en las sombras del olvido o se exilia durante varios años o toda su vida.
En este caso la peor crisis de “gasolinazos” e inflación que recuerdan millones de mexicanos, nacidos antes de 1970, ocurrió durante el sexenio de Miguel de la Madrid (1983–1988), el alza a los precios de hidrocarburos en ese periodo mostró un tope máximo de 1,810 %, al igual que las tasas inflacionarias con 3,710 %.
Estos números pusieron a México en el colapso financiero, donde el kilo de tortillas subió más de 300 %, al igual que productos de la canasta básica (huevo, jitomate y en aquel entonces el pollo).

HAY QUE AHORRAR…
¡SI SOBRA ALGO!
Para este 2017, cosa rara en San Francisco del Rincón y Purísima, el precio del huevo y el pollo se ha mantenido; respectivamente en 25 pesos y 54 pesos, dijo Miguel Ángel Jasso.
“Incremento, nos avisaron que sí habrá, pero no sabemos de cuánto vaya a ser, si todo va al precio del combustible del 20 %, esperamos un 15 ó 20 % de incremento también”, expresó el comerciante de pollo y huevo.
El locatario del mercado “Atanasio Guerrero” consideró que el escenario económico es difícil, pero no imposible, pero para salir adelante se deben tomar medidas de ahorro dentro de casa.
“Hay mucha incertidumbre de cuánto suban las cosas, por eso debemos cuidar el poco o mucho dinero que nos llega, porque ahí está la base de todo”, recomendó Jasso.

INCERTIDUMBRE
La incertidumbre sobre el alza de la mayoría de productos básicos se mantendrá hasta que los centros de distribución más importantes, como centrales de abastos, no eleven los precios, anunció José de Jesús Hernández Jiménez, presidente de la Asociación de Comerciantes y Locatarios en San Francisco del Rincón.
“Hay alguno productos que comienzan con esas alzas, pero hay muchas cosas que todavía no suben hasta ahorita”, expresó el líder de comerciantes.
Jesús, quien también vende flores, dio a conocer que sus proveedores ya le anunciaron un incremento del producto, pero hasta este momento no sabe de cuánto será.
“Y si sube la gasolina por supuesto todo se eleva, pero vamos a esperar bien en cuánto se ajustan los precios, porque el combustible por lo que se seguirá subiendo hasta inicios de febrero”, detalló el hombre.

‘NOS GUSTA LA MALA VIDA’
Marisela Muñoz, comerciante, considera que a los mexicanos nos gusta sufrir, en parte porque sabemos que el gobierno siempre incrementa el precio de productos cuando sube la gasolina y debido a eso debemos adaptarnos a lo que ganamos y no a lo que no tenemos.
“Tenemos mala cultura financiera, porque queremos gastar lo que no ganamos, se van de viaje cinco días a las playas y otras partes del mundo y para eso se endeudan a dos o tres años, mejor si no tengo no gasto o gasto lo que tengo”, comentó la originaria de San Pancho.
Actualmente el precio del kilo del jitomate en San Pancho y Purísima oscila de 8 a 10 pesos, el aguacate a 38, lechuga a 6, el manojo de betabel a 6, melón chino a 18, plátano a 8 pesos, papaya a 14, cebolla a 10, la naranja a 10, papa a 12, jícama a 6, cualquier chile a 14, coliflor por docena desde 15 a 18, sopa de fideo a 3 pesos, huevo 24 a 25, el frijol oscila, dependiendo de la calidad, de los 18 a los 23 pesos.
Todos estos productos “por increíble que parezca se han mantenido en esos precios, pero esperamos un alza aún no estimada”, argumentó la mujer.
Por último, acotó que nos quejamos de 2 pesos a la gasolina y en marzo de 1995 subió el IVA un 50 % y también, como siempre, nos aguantamos; lo mismo las cajetillas de cigarros, que subieron un 12 % este 2017 y “para eso no marchamos ni nos manifestamos, verdad, pero sí seguimos consumiéndolos, es cuestión de cultura”, concluyó.

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