
Menos de 90 minutos bastaron para que la lluvia sorprendiera a León y causara estragos, especialmente en la zona sur de la ciudad. El aguacero comenzó alrededor de las 5 de la tarde, afectando sectores como Jerez, Paseos del Molino y María Dolores, así como buena parte del noreste.
A los pocos minutos, la Secretaría de Seguridad, Prevención y Protección Ciudadana, a través de Protección Civil, alertó sobre la intensidad de las precipitaciones, el granizo y los ventarrones que avanzaban de oriente a sur y posteriormente hacia el norte.
Pasadas las 6 de la tarde, un enorme árbol cayó sobre Paseo de Jerez y Timoteo Lozano, obstruyendo uno de los carriles de circulación. Conductores y peatones sufrieron las consecuencias de la lluvia, que provocó severos encharcamientos y convirtió trayectos de minutos en horas.
El fenómeno evidenció, sin proponérselo, la vulnerabilidad de la ciudad, donde cada lluvia intensa pone en evidencia la fragilidad de su infraestructura ante fenómenos naturales.