
Contrario a otros años, las vacaciones de verano no aportaron beneficios a hoteles y restaurantes, que debido a la pandemia del covid-19 enfrentan su peor año económico.
El periodo vacacional escolar suele ser una de las mejores épocas para el turismo en la ciudad, con una derrama económica promedio de 150 millones de pesos y representa una de las principales fuentes de ingresos para el sector servicios. Sin embargo este año fue distinto.
“Las vacaciones de verano siempre han sido una de las fortalezas del sector servicios y este año debido a la pandemia del Covid-19 los turistas no llegaron y con ello tampoco llegaron los beneficios económicos” dijo la regidora Ana Bertha Melo, vocal de la Comisión de Turismo del Ayuntamiento.
Justo a unos días del inicio del nuevo ciclo escolar, los hoteleros de la ciudad han dado por perdida otra de las etapas que suele brindar importantes beneficios económicos a quienes laboran en hoteles, restaurantes, bares y empresa turísticas.
De acuerdo con la Dirección de Turismo, sólo en 2019 el sector servicios logró una derrama económica estimada en 180 millones de pesos en esta temporada, que ahora no han ingresado a las arcas de estos establecimientos.
Esta situación ha ocasionado que el sector turismo y toda la cadena productiva que depende de esta actividad enfrenten un año, en el cual las ganancias no han llegado, lo que puede ocasionar comiencen a suprimirse algunas fuentes de empleo.
“Conforme pasa el año, la situación se pone más complicada, ahorita por cuestiones de salud solo trabajamos al 50 por ciento y nuestros ingresos no se comparan en nada con el año pasado”, afirmó José Pablo García, gerente de un hotel.
Pese a la severa crisis que ha desencadenado en el sector la pandemia del Covid-19, la industria de los servicios en esta ciudad sigue aportando poco más de 3 mil 400 empleos para los habitantes de la ciudad, aunque de persistir la actual situación se tendrían que perder algunos.
“Estamos trabajando a la mitad de la capacidad e igual ocurre en el caso de los empleados, aunque más adelante se tendría que suprimir algunos, pero por ahora no hay riesgo” aseguró.
Los prestadores de servicios confiaron en que, con la reactivación económica, los turistas vuelvan a la ciudad y se pueda cerrar el año de mejor manera, aunque las pérdidas que se tienen hasta el momento, no se podrán recuperar pronto.
Sólo el pasado mes de junio, el sector hotelero reportó una caída de casi el 70 por ciento, algo que no ocurría desde hace unos 20 años y se espera un cierre de año con una disminución de ese mismo nivel.