El calor afecta el rendimiento laboral así lo reconocieron los obreros de las fábricas de calzado, quienes comentaron que con las altas temperaturas sufren de irritación, cansancio, deshidratación y hasta sueño.
«Nos sentimos como pollos en un horno, el calor está insoportable, no le dan ganas a uno de hacer nada, ni de trabajar, está sofocante y luego de regresar de comer es cuando se siete más», manifestó Fernando Medina.
Las máquinas para realizar calzado emiten un calor por la actividad propia de esta, sin embargo los más afectados son los que trabajan en ellas.
«En algunas áreas se siente más calor por las máquinas. Y aunque tomamos mucha agua el calor no se quita» apuntó, Juan Ignacio Velázquez.
Los trabajadores comentaron que para contrarrestar los efectos del calor trabajan sin camisa.
«Andamos sin camisa porque no se soporta el calor, y los encargados ponen ventiladores y dejan abierto el portón para que no se encierre el calor» expresó Fernando Medina.
A los alrededores de las fábricas en la Julián de Obregón se ofrecen aguas frescas en los carritos donde se ha incrementado las ventas debido a las altas temperaturas.
