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Adiós Cine Buñuel, hola nuevo gimnasio

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Después de años de permanecer cerrado y en el más absoluto olvido, lugar donde fue el Cine Buñuel, uno de los más representativos de León, reabre sus puertas convertido en un gimnasio. La historia de este cine es la de León y su gente, que ha ido creciendo con la ciudad.

La historia de León va de la mano con sus cines, desde finales del siglo XIX hasta la actualidad. De acuerdo con información del Archivo Histórico Municipal, la primera exhibición de cine en la ciudad fue en 1897. Después, en 1930, surge el Teatro Cine Isabel con amplia sala en luneta, toda una novedad para la época.

Es el 28 de octubre de 1973 que abre sus puertas la ‘Sala de Arte Buñuel’ que fue como se le denominó originalmente. En aquellos años, se mantenía alejado del llamado “cine comercial”. Precisamente por eso llevaba el nombre del director de ‘Los Olvidados’.

Posteriormente, en los dosmiles, el cine comenzó a destacar como un lugar donde se proyectaban películas XXX. En una época en que internet estaba en pañales, y todavía existía la costumbre de comprar revistas como ‘Playboy’ el cine se convirtió en un lugar repleto de gente.

El edificio ubicado en la calle 5 de Febrero 801 de la colonia Andrade es uno de los más representativos de la Capital del Calzado… ya fuera para bien o para mal. Muchos conservadores intentaron cerrarlo durante décadas.

Entre susurros y jadeos, era común que la gente pagara los boletos para entrar al Cine Buñuel y permaneciera durante horas, ya fuera en las butacas, de pie o simplemente, entre la oscuridad. En enero de 2014 cerró sus puertas definitivamente.

Durante años, el cine en cuestión quedó abandonado, olvidado. Entre el barullo de la calle Madero y la convivencia familiar del Arco de la Calzada, (pues  se encuentra bastante cerca) hasta que se olvidó. Hoy en día, con la apertura de un gimnasio, el Cine Buñuel vuelve a ser tema de conversación, como lo fue antes del año 2014, cuando la gente escuchaba quejidos y susurros desde el exterior, y en ocasiones, ya fuera avergonzados o quitados de la pena, entraban al lugar.

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