Preventivos municipales en León son acusados de extorsión y abuso de autoridad por un operador de Uber.
“Aprovechando el tema de Uber (taxis ejecutivos que no cuentan con permiso para ofrecer el servicio), amedrentan a los operadores”, señaló uno de los agredidos, quien pidió el anonimato ante el riesgo de sufrir represarías.
El hombre indicó que el viernes pasado, alrededor de las 6:30 de la tarde, al entrar a la ciudad vio uno de sus vehículos, con los que ofrecen el servicio de Uber en la entrada de la ciudad cerca del bulevar Aeropuerto, cuando decidió ir a recoger el vehículo, se encontró a dos policías que le señalaron que el automóvil estaba involucrado en un robo a una joyería por lo que querían llevárselo.
“Los preventivos dijeron que tenían que ir al domicilio de mi socio, porque pertenecían a una policía investigadora, así que me presionaron para que los llevara su domicilio, él tardó en abrir, y amenazaron con derribar la puerta con una barra; finalmente abrió mi socio y estos entraron a la vivienda a la fuerza”, refirió.
“Yo les dije que no podían hacer eso, que me mostraran la orden judicial para poder llevárselo, les hice ver que su función no era de investigación sino en flagrancia. Me amenazaron, me dijeron que si no cooperaba me involucraría en el delito, por lo que accedí a llevarlos con el operador, quien ya se encontraba en su hogar”, puntualizó.
“Nosotros (mi socio y yo) tuvimos que irnos en la patrulla, cuando llegamos ellos se metieron por el chavo a su casa sin contar con alguna orden, luego nos llevaron al estacionamiento de Soriana Maravillas, ahí comenzaron a golpearlo, le jalaban el cabello, lo golpeaban con la cacha de la pistola”, señaló.
EL OPERADOR
Comentó que el operador les decía que no tenía nada que ver en el supuesto robo, pero ellos le decían “que soltara la sopa”, y nuevamente lo golpeaban, luego lo “revisaron”, le esculcaron sus pertenencias.
“Los bolsearon y se llevaron al menos 2 mil pesos, así como otras cosas de valor”, explicó.
Después de esto se lo llevaron esposado en la patrulla y comenzaron a pedirle dinero.
“Él nos dice que les comentó que ya no traía dinero, que sólo tenía el que ya le habían quitado. El agredido fue llevado por los preventivos a la comandancia de policía y ahí el juez calificador le realizó una multa por aliento alcohólico”, aseveró.
El ofendido presentó algunas fotografías donde se puede ver a los preventivos dentro del domicilio.
Ante dicha situación, el operador se encuentra afectado y no ha querido salir de su domicilio por el miedo a ser nuevamente detenido.
Las patrullas involucradas en el hecho son: GR1028 y la 1030.
