Guanajuato fue en el 2020 el estado más letal para quienes se desempeñan como elementos operativos en corporaciones policiales y los agentes preventivos municipales fueron los más victimados largo de un año que, históricamente, ha tenido la más alta incidencia de homicidios de esos servidores públicos.
La estadística conocida públicamente de esos crímenes hasta ahora es la del recuento diario que hace la organización Causa en Común, según la cual Guanajuato registró el homicidio de 84 policías.
Una cifra que contrastada con un total de 524 agentes victimados en el país, representa el 16.03 por ciento de todo esos crímenes registrados en la República solo en 2020.
Pero la incidencia total nacional del 2020 con 524, también superó a la del 2019 con 78 asesinatos de policías más: en 2019, 446 policías fueron victimados por la delincuencia.
En el caso de Guanajuato, la actividad criminal desatada tras años de tolerancia y el abandono en que se mantuvo a las corporaciones policiales municipales, sin duda han influido en la alta incidencia de agentes asesinados. Pero esos son crímenes cuya motivación jamás ha sido explicada por el estado a los guanajuatenses.
El tema de la corrupción y el involucramiento de agentes policiales con el hampa es un asunto que no afrontan las autoridades estatales de cara a la sociedad. Ellas limitan la información oficial y sus declaraciones a la comunicación descontextualizada de operaciones exitosas, procesamiento de supuestos responsables de delitos y algunas sentencias condenatorias.
En ese contexto y en el marco del Guanajuato con muchos más de 4 mil asesinatos cometidos el pasado 2020, el municipio de Celaya tuvo registro de 23 agentes policiales asesinados el año pasado. Se trata de homicidios que en su mayoría están pendientes de resolver.
Silao le sigue con diez agentes victimados específicamente por el crimen organizado y León cinco agentes.
Y frente esos saldos de sangre, los estados que más se acerca Guanajuato por la cantidad de policías víctimas de homicidio doloso son el Estado de México y el de Veracruz, con 39 agentes caídos cada uno. Menos de la mitad de los registros de Guanajuato, del año pasado.



