
La Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) realizó una procuración multiorgánica en el Hospital General de Celaya, en respuesta a una urgencia nacional bajo el protocolo “Código Cero” para la donación de hígado.
El donador fue un joven de 18 años que, tras sufrir un traumatismo craneoencefálico por una caída en su domicilio, permitió con su decisión beneficiar hasta a siete personas en lista de espera de trasplante.
El titular de la SSG, Gabriel Cortés Alcalá, informó que para garantizar el traslado oportuno del hígado al Hospital General de la Ciudad de México, se utilizó el helicóptero “Arcángel”, facilitado por la Secretaría de Seguridad y Paz del estado, debido a que este órgano tiene un margen máximo de seis horas para ser trasplantado.
La procuración se llevó a cabo con apoyo de personal especializado del Centro Estatal de Trasplantes y equipos médicos de distintas instituciones participantes, en coordinación con hospitales del país.
En cuanto a la distribución de los órganos, uno de los riñones fue enviado al Hospital de Especialidades Pediátrico de León y el otro al Hospital General de León; ambas córneas también se canalizaron a este último. El tejido músculo-esquelético será utilizado en unidades médicas estatales para beneficiar a más de 100 pacientes.
Por su parte, los pulmones fueron trasladados por personal del IMSS al Aeropuerto de Celaya y enviados vía aérea a Monterrey, a la Unidad Médica de Alta Especialidad No. 34 del Centro Médico del Noroeste.
Autoridades estatales explicaron que el “Código Cero” se activa cuando existe un paciente en estado crítico con alta probabilidad de fallecer, lo que permite priorizar la asignación del órgano conforme a criterios de compatibilidad y lista de espera.
Con esta intervención, el Hospital General de Celaya suma seis donaciones en lo que va del año, cinco de ellas multiorgánicas, lo que representa un incremento en comparación con 2025, cuando se registraron 12 donaciones en total.
La Secretaría de Salud reiteró el llamado a la población a manifestar su voluntad de ser donadores, recordando que, aunque puede registrarse esta decisión en documentos oficiales o plataformas, la autorización final corresponde a la familia.