
Luego de la manifestación de protesta que realizaron habitantes de Acámbaro y otras localidades de la región para mostrar su rechazo a la construcción del Acueducto Presa Solís-León, el regidor de esa ciudad, Julio Cesar Vega Malindo aseguró que solo piden es escuchados.
El funcionario afirmó que el citado plan carece de claridad sobre los beneficios que tendría para los habitantes de esa localidad y el resto de las que se ubican alrededor de la Presa Solís.
“No hay claridad. La gente está muy molesta en Acámbaro. Hemos invitado a mucha gente del gobierno y pues no hemos sido escuchados, solamente llevan una versión, tanto el gobierno federal como el gobierno estatal”, dijo.
Explicó que la gente pide ser tomada en cuenta y que no se imponga un proyecto del cual es poco lo que conocen, además que las autoridades deben conocer y escuchar el sentir de las personas.
Vega Malindo apuntó que el rechazo y la inconformidad de gente se debe a que una vez más las autoridades, en lugar de ayudarlos, les van a quitar algo que para ellos es indispensable, como es el agua.
Recordó que en la región sureste del Estado hay muchas carencias en materia de infraestructura y las personas, en especial los jóvenes y campesinos tienen pocas alternativas para poder desarrollarse.
Según el regidor, en las poblaciones de esa región del Estado de Guanajuato, la alternativa más viable que tienen las personas es la migración ya sea a otros Estados del país y el vecino país de norte, lo que ha llevado a que miles de familias estén divididas.
“No hay infraestructura en Acámbaro. Es muy triste que nuestros hijos tengan que migrar, que los campesinos tengan que irse a Estados Unidos para tener una mejor vida”, afirmó.
El pasado viernes, un grupo de habitantes de los municipios de Acámbaro, Salvatierra y Jerécuaro protestaron en el Congreso del Estado para mostrar su rechazo a la aprobación del crédito, que por 8 mil millones de pesos solicitó el Gobierno del Estado, de los cuales 4 mil serán para el Acueducto Presa Solís León.
El regidor precisó que, de parte de los habitantes inconformes con el citado proyecto, la intención es que las autoridades conozcan sus necesidades y que antes de decidir la construcción, se les ofrezcan alternativas.
Consideró que hasta ahora no se ha brindado información adecuada y para los miles de inconformes cada vez es más complicado ceder a un plan, del cual no tendrían beneficio alguno.



