La colonia Piletas siempre ha dado de qué hablar. Actualmente, circula en redes sociales un “meme” que muestra una imagen de la colonia, y un texto que la acompaña, afirmando: “Paseando por las favelas de Sao Paulo… ¡Ah no, es Piletas!” Entre el humor negro y la falta de gracia, lo cierto es que Piletas presenta necesidades.
Piletas se encuentra cerca de la Central de Policía de León y el templo de San Juan Bautista de La Salle. Está cerca de San Juan Bosco, y a su alrededor hay una presa y varios terrenos baldíos. Tal vez no sea como estar en Brasil, pero sí son algunos necesarios cambios de acuerdo con los vecinos.
“No sé si esto sea Río de Janeiro y no sé si así sea, lo que sí es que hay muchas más atenciones, porque realmente nos tienen muy olvidados. Agradecemos que se estén pintando las casas, pero nunca está de más la vigilancia de la policía. Más ahora pedimos apoyo, que son tiempos de elecciones”, dice la abarrotera Elena Almaguer.
Otro caso es el de Rodrigo Moreno, pespuntador de 56 años de edad. Tiene buena parte de su vida viviendo en Piletas, y dice, con orgullo, que “sabe cómo está el rollo”: “La parte de arriba de la colonia, donde está el oratorio, se ha convertido en un caos. Tanto de borrachos como de malvivientes. Yo digo que esto nunca va a acabar. En cuestión de delincuencia, de plano que esto va que vuela”.
Por otro lado, para Joaquín Solano, también vecino de la colonia, la situación que se vive en Piletas ya es algo normal. “Locos pasados de lanza hay donde sea, desde aquí hasta en Panorama. De todos modos, yo no soy más que un ciudadano más”.
Lo cierto es que los cambios han comenzado poco a poco: prueba de ello es que se están pintando las casas de colores vívidos y alegres, como parte de los apoyos de las autoridades.
