Las casa abandonadas y habitadas por paracaidistas son un problema común en todo León.
Colonias como Las Hilamas o Villas de San Juan son el mejor ejemplo… sin embargo, es en la parte Norte de la ciudad, en Brisas del Campestre, Paseos de las Torres y Urbivilla, donde este problema es tan habitual como salir a caminar por sus calles.
En sus inicios la zona antes mencionada se contempló como un buen lugar para vivir, repleta de oportunidades y opciones… desgraciadamente, lugares como Brisas del Campestre y otras similares, al estar muy alejadas de la mancha urbana, se convirtieron en lugares propicios para la inseguridad y la delincuencia, debido a múltiples factores, entre ellos la lejana ubicación.
A la zona se accede por San Juan Bosco. Primero está Paseos de las Torres, donde no faltan las casas abandonadas.
Gregorio, quien se gana la vida como profesor de enseñanza básica, explica que ya es una situación común:
“Esas casas no están ni para Dios ni para el Diablo. En su momento, cuando llegué aquí hace casi diez años, todo se veía muy bonito, pero ahora sucede lo mismo que en otras colonias: Alguien llega, las habita y luego las abandona. Cuando no, llegan los vagos y destrozan todo”.
En Urbivilla el problema también se da, aunque no con la constancia como en Brisas del Campestre.
En varias calles proliferan las casas solas, algunas incluso con restos de ropa y comida de alguna persona sin hogar que optó por dormir allí.
Héctor, vendedor ambulante que vive allí, lanza una pregunta al aire: “¿Para qué compran casas si nunca las van a habitar?”
En Brisas del Campestre abundan las casas abandonadas, desmanteladas o bien, habitadas por los llamados residentes ilegales o “paracaidistas”.
Enriqueta, otra habitante de Brisas del Campestre, dice sin dudarlo: “Las casas abandonadas es la cosa más común. Ya es normal verlas, no cambia nada y no podemos hacer nada aunque lo queramos. Se trata de una bronca que tiene tiempo, y que el gobierno debería de hacer algo, porque a donde quiera que mires hay más y más”.
