La situación de la pandemia ha afectado a toda la humanidad, pero algunos resultan perjudicados más que otros. Un ejemplo son los adultos mayores, a quienes la popular cadena de supermercados creada por Sam Walton, Walmart, impide que los adultos mayores puedan trabajar como empacadores.

El jueves, varios adultos mayores incluso marcharon en las calles de la Ciudad de México para exigir que se les deje trabajar, partiendo desde la Torre Caballito hasta el Palacio Nacional. Lo que buscan es que al menos, se les permita obtener propinas. Incluso, en redes sociales el hashtag #Adultosmayores se replicó varias veces, mostrando en Twitter, Facebook e Instagram la situación que viven las y los “abuelitos”.

Pero… ¿qué ocurre en León y el resto del estado? Las historias sobran, y una de ellas es la de Jacinto Ruiz (el nombre se ha cambiado para proteger su intimidad), quien ha trabajado como empacador en la famosa empresa multinacional de supermercados y otras similares.

Jacinto estudió hasta la escuela secundaria. Después, comenzó a trabajar como obrero. Hoy en día tiene 69 años y es padre de tres hijos y dos hijas, además de abuelo de cuatro nietos. En sus ratos libres le gusta leer y ver televisión. Vive en San Juan de Abajo.

“Yo trabajé de empacador, y no es nada grato. Como nunca obtuve mi pensión, las monedas que me daban era todo el dinero. Gracias a Dios que mis hijos sí estudiaron y me dan poquita lana para irla llevando. Uno se enfrenta a todo: te toca gente muy amable que te da hasta billetes de cincuenta o de cien, pero nunca falta quien se molesta porque le empacaste mal algo. Lo que muchos no entienden es que eso se debe a que ya estamos viejos y no tenemos el tino que antes, y es mucho más difícil. Lo que sí es que hay días en los que de plano, de plano, no sacamos nada de dinero”.

Lo cierto fue que el año pasado, debido a la pandemia, la crisis económica golpeó a todos, y el caso de los empacadores no fue la excepción. Actualmente su destino permanece en el limbo.

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