Miles de personas aprovecharon el Viernes Santo para refrescarse y convivir en familia, siendo los balnearios uno de los destinos preferidos por los leoneses; las albercas reportaron cupo lleno. Ayer fue uno de esos días en los que muchos trabajadores descansan o tienen asueto y, ante esto, aprovechan para relajarse y disfrutar un rato agradable con compañía de parientes y amigos.
Tal es el caso de la familia de Juan Barco Vázquez, quien ayer no trabajó y se fue a un balneario ubicado en la zona norte del municipio.
Él, acompañado de 10 miembros de su familia señaló que lo importante o especial de visitar esos lugares es salir de la rutina, convivir con sus seres queridos.
Más allá de la música o de comer algo diferente a lo que están acostumbrados (por ejemplo tostadas o sándwiches) destacó que la tranquilidad de un día diferente es lo que más se disfruta.
Juan dijo que gastó poco más de mil pesos en esa salida, pues su comida ya estaba preparada y la entrada al balneario no rebasaba los 90 pesos.
Ellos se levantaron desde temprano para aprovechar al máximo el día pues expresó: “Hay que divertirnos en compañía de la familia”.
Las bebidas alcohólicas como cerveza o micheladas no faltaron en el lugar, pues las familias tomaban y se divertían sin restricción alguna aprovechando por completo el día.
Las personas que estaban en las albercas, en su mayoría niños, no paraban de divertirse ni de sonreír y los adultos, aprovecharon la música en vivo que tuvieron ayer. Música de carácter Norteño y en el cual se pudo observar a parejas bailando y disfrutando el ambiente de viernes Santo.