
Y cómo no: los especiales navideños en la televisión. Podemos odiar la televisión o amarla. Podemos haber visto esos programas miles de veces, en ocasiones con total atención, y a veces mientras esperamos a que el pavo y los romeritos estén listos. La escena de Scrooge siendo visitado por los fantasmas de Navidad; la de John McLane salvando la noche en “Duro de Matar”, o la de Kevin torturando a los ladrones en “Home Alone” ya son parte del escenario navideño, nos guste o no.
No importa si hay servicios de streaming en nuestros hogares, porque hasta Netflix lanzó en su momento “A Very Murray Christmas”, protagonizado por el actor Bill Murray, y también Disney + que transmite “Hawkeye” serie del famoso arquero de Marvel Comics ambientada en tiempos decembrinos.
Desde que la televisión estaba prácticamente en pañales, (e incluso antes) las películas y especiales han estado allí: con sus personajes amargados que encuentran la redención, sus canciones nostálgicas, su nieve y sus colores verde y rojo.
Eso es un hecho, pero persiste una pregunta: ¿Cuándo empezaron los especiales y las películas navideñas? ¿Cuál fue la primera película de la que se tiene conocimiento?
A continuación rebelamos la respuesta, como quien encuentra un regalo bajo el árbol.
SANTA CLAUS LLEGÓ A LA CIUDAD
Como no podía ser de otro modo, el protagonista del primer filme navideño no podía ser otro sino el segundo personaje más popular de la temporada (el primero es el del cumpleaños, que es crucificado en Semana Santa) y es Santa Claus.
La primera película navideña registrada data del año 1898, un filme británico mudo que se titula, precisamente “Santa Claus” y, a diferencia de las series con infinidad de temporadas de la actualidad, esta dura 1 minuto con 16 segundos, dirigida por George Albert Smith, un hombre dedicado a muchas actividades como hipnotizador o miembro de la Real Sociedad Astronómica.
Una nana arropa a unos niños la noche del 24 de diciembre, estos se duermen, llega Santa y les deja sus regalos. Para su época, fue una maravilla.
Hoy en día las películas y especiales navideños son tan comunes, que se olvida el origen de todo, que se puede ver aquí: https://www.youtube.com/watch?v=Dc3ei1tseeM.
Por otro lado, además de los cortometrajes y largometrajes, están las películas animadas y los especiales, que nos han acompañado a todos desde niños. Lo que para millones de niños en el mundo les parece tan normal, empezó en 1962.
LA PRIMERA PELÍCULA ANIMADA DE LA HISTORIA
En el libro “Mister Magoo’s Christmas Carol: The Making of the First Animated Christmas Special” escrito por el director del filme en cuestión, Darrell Van Citters, se explica que fue Mr. Magoo, el famoso personaje animado de la época, de la United Productions of America, quien destacaba por su miopía y mal humor, y fue quien protagonizó la primera película de este género que además era un musical cuyas canciones fueron compuestas por Jule Styne.
Esta primera película animada que nos ocupa se trataba de una adaptación de “Canción de Navidad” de Charles Dickens, la historia por excelencia para estas fechas. Prácticamente, cualquier personaje de cómics o dibujos animados que se respete tiene su versión del inmortal clásico dickensiano. ¡Hasta Batman tiene su versión en la novela gráfica “Noel”!.
Después de esta película animada de 1962, los especiales navideños se convirtieron en un asunto cada vez más habitual. Cuatro años después, en 1966, apareció “How the Grinch Stole Christmas!” basado en el cuento del Dr. Seuss, con la voz del veterano actor de terror Boris Karloff. La encantadora historia del Grinch intentando usurpar las fiestas a los habitantes de Whoville, no cobraría importancia sino hasta el año 2000, con la versión estelarizada por Jim Carrey.
Hoy en día, hay especiales navideños para escoger de sobra. Quizá por eso Andy Williams canta que esta es la más maravillosa época del año.