
En su niñez, Roberto García Rodríguez abandonó la escuela debido a la situación económica que atravesaba su familia, sin embargo, con el paso del tiempo se dio cuenta que tener una preparación académica le brinda mejores oportunidades laborales.
Ahora, a los 64 años de edad, ya cuenta con su certificado de primaria después de estudiar en el Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (Inaeba), ya que en varios empleos se negaron a contratarlo por no tener este documento.
“El certificado me sirvió para muchas cosas, para conseguir trabajo, ya que andaba inestable, me lo pedían y por no tenerlo no me contrataban; hasta ahorita, para el trabajo que estoy desempeñando me sirvió”.
Dijo que por muchos años se desempeñó como jornalero en diversos campos de cultivo, para la pizca de alimentos como chile, tomate y cebolla, entre otros; pero recordó que esta actividad es muy pesada, pues las jornadas laborales son muy largas.
Actualmente trabaja como velador, empleo que logró conseguir al concluir su primaria y en su mente tiene el objetivo de continuar con sus estudios de secundaria, pues tiene el apoyo incondicional de sus tres hijos.
“Vamos a echarle ganas a la secundaria y salir adelante porque es importante el estudio para abrirse oportunidades, más ahora en las empresas que llegan”.
La meta de Roberto es obtener un mejor empleo y a su vez incrementar los ingresos familiares, pues mensualmente debe pagar la renta del hogar donde habita con su esposa y los alimentos que lleva a la mesa.
Asimismo, invitó a toda la población guanajuatense que se encuentra en rezago educativo en romper todo mito y acercarse a los servicios educativos que ofrece el Inaeba, para así certificar su educación básica y acceder a una mejor calidad de vida.