Es un año complicado, sobre todo para las asociaciones civiles que han dedicado muchos años en ayudar a los que menos tienen.

El Consejo Coordinador de Clubes y Asociaciones de Servicio (CCCAS), apoya a los clubes que conforman este consejo y han dedicado gran parte de su tiempo a realizar eventos altruistas con la finalidad de recaudar fondos y continuar solventando los gastos que generan el atender a cientos de personas que buscan en los clubes de servicio una pequeña esperanza para tener una mejora en su calidad de vida.

 

AYER RINDIÓ SU INFORME

Guillermo González, socio del Club Rotario León Bajío está por concluir su gestión al frente del Consejo Coordinador de Clubes y Asociaciones de Servicio (CCCAS), y  ayer rindió su informe de manera virtual. Ha trabajado muy de cerca junto a los integrantes de las diferentes asociaciones que conforman este consejo, por lo que nos comparte sus experiencias y satisfacciones de haber realizado esta labor.

 

CUMPLIÓ CON SU DEBER

“Esta labor no la podría haber realizado  sin el apoyo incondicional de mi familia, ya que es mucho tiempo el que se le dedica, pero mi esposa y mis hijos entendieron y también están satisfechos por el deber cumplido. Segundo, el conocer de cerca a las asociaciones, algunas con gran tradición en León y otras de más reciente formación. El entender su trabajo me hizo ver su importancia para la gente vulnerable de nuestra ciudad. Ver el esmero que ponen en sus actividades, me motiva a trabajar de la mano con ellas. Fue un privilegio haberlos encabezado y un honor contar con su respaldo y confianza”, comentó.

 

AGRADECIDO POR EL APOYO BRINDADO

“Sin duda el haber sido presidente de un Club Rotario me enseñó mucho y eso fue esencial para enfrentar los retos como presidente del CCCAS. Afortunadamente, conté siempre con el respaldo y orientación de mis compañeros rotarios. Realizamos 26 eventos durante mi año. Como presidente del Consejo, tuve muchos retos, pero el principal  fue entender a cada asociación y las necesidades que cada una requiriera. De cada asociación y club de servicio he aprendido mucho y eso lo agradezco”, enfatizó.

LA PANDEMIA NOS VINO A RENOVAR

“La problemática de la pandemia nos frenó varias iniciativas que el consejo realizaría en la ciudad y con sus asociados. Considero que todos estamos en un proceso de entender que a partir de esta pandemia el mundo cambió, y que lo que nos queda es adaptarnos a esos cambios y renovarnos como seres humanos y como instituciones”, afirmó.

Estar al frente del consejo le restó tiempo con sus seres queridos, pero siempre y en todo momento ha sido un afortunado por contar con el cariño y apoyo de ellos.

“Dejé tiempo con mi familia, tiempo de mi negocio. Entendí que soy muy afortunado al tener una familia, salud, techo y alimento, y eso le agradezco a Dios todos los días”, dijo.

 

HAY QUE AJUSTARSE AL CAMBIO

“Esta contingencia nos afectó a todos en general pero sobre todo como asociaciones. Estamos acostumbrados a reunirnos y nos hace falta el contacto humano. En este momento en el que nos estamos acoplando al cambio sentimos que el resolver asuntos es más lento, estamos viviendo algo que nunca nos hubiéramos imaginado presenciar, pero hay que poner todo nuestro entusiasmo para salir adelante”, puntualizó.

HAY QUE SEGUIR LUCHANDO POR LOS MENOS FAVORECIDOS

“El aprendizaje que me deja presidir un consejo con tantos años, con tanta historia, con grandes personas que encabezaron este consejo y los presidentes que me precedieron, es de agradecimiento total; ahora más que nunca entiendo firmemente que con la unión de voluntades podemos lograr un gran cambio como personas, como ciudad y como país, y siempre tratar de ayudar a los que menos tienen, que ahora lo necesitan más”.

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