La misión de los Reyes Magos para llevar alegría y felicidad a los miles de niños de la ciudad no fue afectada por la pandemia del Covid-19 y las calles se llenaron del bullicio que caracteriza la víspera de esta tradicional fecha.

Los hogares guanajuatenses amanecieron con el ambiente que distingue a esta fecha que es la primera y tal vez la más importante del año para los más pequeños del hogar, que ansiosos esperaban la llegada de los Magos de Oriente.

La labor de los padres de familia en este día nos recuerda que para todos ellos no hay nada en el mundo más importante que los hijos y con cubre bocas y las medidas preventivas que exige la pandemia del Covid-19 salieron a las calles para cumplir con su misión.

Con la más contagiosa y grave enfermedad que los guanajuatenses han enfrentado en el último siglo, los responsables de los hogares salieron a las calles para cumplir con la tradición y contribuir a la magia de esta memorable fecha.

Algunos buscaban en tiendas departamentales y lugares como el jardín del Cantador y la ex Estación, el regalo que sus hijos ya habían pedido, mientras otros se apresuraban a recoger los que ya habían sido encargados de manera previa.

“Se llegó el día de los Reyes Magos y hay que cumplir. Para mí no hay nada mejor que ver sonreír y contentos a mis hijos, aunque sea una vez al año que se les hace un regalo especial porque ellos siempre tienen mucha ilusión”, dijo Saúl Gutiérrez, un joven padre de familia.

Junto con su esposa salieron desde temprana hora de su hogar, situado en una de las colonias populares de la ciudad para recoger en una tienda departamental, los regalos que semanas antes ya habían apartado.

Ellos, como miles de padres de familia saben y entienden la importancia de esta fecha para los niños, por lo que sin tardanza alguna pasaron por los regalos a la tienda donde los habían apartado.

“Los niños se quedaron en casa de mis Papás para poder llevar los regalos y que no nos vean porque tú sabes que esa es la magia de este día, que ellos tengan sus regalos y mantengan la fe en los Reyes Magos”, afirmó.

Al igual que los niños, en los padres también es visible la ilusión de poder entregar los regalos y cumplir con una tradición milenaria, que se ha trasmitido de generación en generación.

Para todos ellos, los tiempos actuales también han marcado un cambio en los regalos tradicionales como juguetes, ropa, calzado y otros bienes y productos, que poco a poco han sido sustituidos por artículos de tecnología y otros.

“Es como todo hay que acostumbrarse porque los niños ya no te piden juguetes o ropa y zapatos, ahora quieren un teléfono celular, una tableta, una consola de video juegos o una computadora y cosas así”, aseguró Yareli Vázquez, madre de familia.

Conforme el día avanzó, el ir y venir de los padres también lo hizo y una vez más quedó demostrado que los tiempos pueden cambiar y transformarse, pero no las costumbres y tradiciones.

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