La mística de las películas de Rocky no abandonó a las Águilas de Filadelfia, que como el ficticio boxeador de su ciudad, venció a Goliat, los Patriotas de Nueva Inglaterra en el Super Bowl 52.
Los Filys ganaron gracias a un balón suelto provocado por Brandon Graham sobre el hombre más importante de la ofensiva de los Pats, Tom Brady, con 2 minutos 14 segundos de juego, que recuperó la defensiva de Las Águilas para marcar los puntos que no había podido conseguir en conversiones y puntos extra.
Jake Elliot anotó su segundo gol de campo en el partido aunque dejándole ‘un mundo’ de tiempo al legendario Brady, quien todavía mantuvo a flote a su equipo.
Un pase final desde casi medio campo fue bien defendido por Filadelfia, que evitó lo que hubiera sido una heroica recepción de Rob Gronkowski en la zona de anotación.
Así terminaron 58 años de sequía para la Ciudad del Amor Fraternal en el futbol americano de la NFL, en un juego que la tensión se vivió hasta el último segundo.
No podía ser para menos ante el equipo que llegaba como campeón de 2017, unos Patriotas que han entrado a la historia como uno de los mejores equipos de la historia.
La respiración se le fue a la afición de ambos equipos desde el inicio, con sendos fallos de los pateadores que hicieron aún más emocionante el encuentro.
Luego del primer touchdown del juegoo, Elliot erró la patada de punto extra, pero en dos series ofensivas siguientes, el pateador Stephen Gostkowski de Nueva Inglaterra también falló un gol de campo y un punto extra.
El juego transcurrió después entre ofensivas exitosas y una defensivas sorprendidas que dejaron anotar a cada equipo hasta el final.
El partido llegó a 33-32 en favor de los Patriotas pero Nick Foles se mantuvo en el nivel que le dio el triunfo, gracias a una serie ofensiva que llegó hasta los 2 minutos y anotación de Zack Ertz, para darle el título de más valioso al mariscal de campo.
La historia se escribió ahora en favor de una ciudad que ya lo necesitaba, y que hizo olvidar cada detalle del Súper Domingo, incluido un show de mediotiempo criticado de Justin Timberlake que incluyó una proyección holográfica de Prince.
Todo eso pasó a segundo término, en que al final, ‘Rocky’ le ganó a ‘Drago’.
