A principios de año, los secretarios de Ayuntamiento y encargados de los temas de Tránsito y Transporte de los municipios de San Francisco y Purísima, acordaron de manera verbal trabajar con la intención de homologar los precios del transporte público.
El acuerdo incluyó aumentar el precio, el cual no había cambiado desde hace ocho años.
Hace un mes, el Ayuntamiento de Purísima amaneció con la noticia de que San Francisco había aprobado el aumento.
El acuerdo no se cumplió, pero no hubo reclamos. Sin embargo, la empresa transportista que otorga el servicio conurbado a las dos cabeceras comenzó a tener problemas de desestabilización interna.
El regidor priista del Ayuntamiento de Purísima, Saúl Alcalá, dijo a El Heraldo que “nos dimos cuenta por la prensa, la empresa pidió autorización para poder subir el precio en Purísima. Vimos que fue una decisión independiente de San Francisco y así lo dejamos”.
El miércoles pasado el costo del pasaje aumentó en Purísima. La Presidencia Municipal, a través de su aparato de Comunicación Social, informó que el aumento no estaba autorizado por el Ayuntamiento y que la empresa sería sancionada por la iniciativa que, a todas luces, resultó ilegal.
JUSTIFICADO, PERO…
El jueves, tras una reunión de los ediles de Purísima para atender el tema, fue convocada la empresa a explicar lo sucedido y a presentar de manera inmediata el estudio técnico en el que basan su petición de aumento.
El aumento, decidieron los ediles, “está más que justificado”, en principio por el precio del diesel y que desde hace ocho años la tarifa ha sido la misma, pero también hay algunos temas de mejora que la empresa debía cumplir.
La empresa explicó que los propios choferes comenzaron a cobrar para sí el peso extra que los propios usuarios pagaban, sin saber que el precio de San Francisco a Purísima eran 7 pesos, pero de Purísima a San Francisco, eran 6; y decidieron tomar acción por su propia iniciativa.
De inmediato fueron multados, hasta el día de hoy, porque el aumento debe ser aprobado por el Ayuntamiento y hasta entonces es ilegal.
El proyecto de conurbación es complejo, pero es la visión de los dos municipios. En él se ha trabajado desde la administración anterior. Pero por la contingencia, la decisión es ser más rápidos y resolverlo de la mejor manera.
NO ES LEGAL
El viernes pasado la empresa compareció con los regidores y funcionarios encargados del tema, donde fue notificada de la ilegalidad del acto.
“La empresa expuso que lo que pasa es que cuando suben tarifas en San Pancho la gente va y viene, y automáticamente le dan los siete pesos al chofer y el chofer reporta los seis a la empresa”, comentó Alcalá.
Se ordenó a la empresa presentar hoy el estudio técnico que será revisado de manera expedita por la comisión y, en tanto siga el cobro de siete pesos, continuarán las sanciones todos los días y por cada unidad.
Entre las requisiciones que debe contemplar el estudio se incluyen puntos de ascenso y descenso, que hoy no están plasmados en ninguna ruta; complementar rutas sociales (que son necesarias, pero dejan poco margen de ganancia), los elementos para diseñar un programa de revisión de condiciones de salud a los choferes, mejorar las rutas y cambiar unidades que han terminado su vida útil.
El próximo jueves podría ser votado el análisis en sesión de Ayuntamiento, “un acuerdo rápido para no estar dentro de la ilegalidad. Nosotros estamos obligados a aplicar la ley y ellos tienen todo el día de mañana para entregar ese estudio”, finalizó el regidor.
“Se seguirán aplicando las multas al concesionario mientras no resuelva este problema con los trabajadores y podrían tomarse otras medidas más fuertes si no se trabaja el tema en cooperación”, concluyó por su parte el área de Comunicación Social del Municipio.




