miércoles, agosto 26, 2026
InicioColumnasLA POLÍTICA, LA IGNORANCIA Y LA MENTIRA.

LA POLÍTICA, LA IGNORANCIA Y LA MENTIRA.

La política es una actividad humana, que vinculada al dinero, se torna más susceptible a ser equiparada con una práctica delictiva. La penetración de la ideología capitalista en todos los ámbitos de la vida social, ha tergiversado los valores usados como arma discursiva en dogmas del comportamiento político.

A partir de los años 80s. del siglo pasado, conceptos tan importantes como la soberanía nacional; los postulados que la salvaguardan y la convertían en citas ineludibles de los discursos pronunciados en los foros internacionales, especialmente por los dirigentes de los países del tercer mundo, se hicieron pasar de moda. La hazaña de México al lograr la aprobación de la Carta de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados, ha sido olvidada y las nuevas generaciones ignoran pasajes gloriosos de nuestra política exterior.

Cabe preguntarse la importancia que tienen: la ignorancia, el olvido inducido y la mentira orquestada por los avances de la ciencia del mercado, en la confusión que tienen las nuevas generaciones, que fueron lanzadas a las fauces de la simulación, para borrar toda dependencia de la verdad, la bondad y la justicia.

Es vergonzoso para las generaciones adultas, permanecer indiferentes ante atracos tan monstruosos como los padecidos por los brasileños; la saña como el sistema financiero internacional, agrede al pueblo sirio, sólo porque su gobernante no ha caído como otros de la misma etnia, en la “primavera árabe”

Quienes vivimos la etapa universitaria en la segunda mitad del siglo pasado, reflexionábamos con libertad ante la injusticia, ejercida por los poderosos contra los débiles. Pero, al mismo tiempo, sosteníamos el valor de principios como la autodeterminación y la no intervención en los asuntos de otros Estados. El credo en esa doctrina, hizo a nuestro país, respetado y respetable en la comunidad internacional.

Ahora el PRI tiene ante sí el desafío de convencer al pueblo, de que no son los partidos quienes delinquen, lo hacen delincuentes en el ejercicio del poder; pero la aplicación de los recursos de la ciencia del mercado, colocan al poder público ante el dilema: si castigas a los corruptos, serás sancionado por la opinión pública; si no los castigas serás omiso o cómplice. Sólo políticos expertos en el arte de la simulación, saldrían bien librados y el juicio de la sociedad, sobre ellos, sería a destiempo y sin efecto en la vigencia del derecho, expresión política de moral social.

Pobre sociedad, cuyos dirigentes prefieren cuidar su capital político, tras las bambalinas de la simulación.

RELATED ARTICLES

LAS MASCOTAS DEL CRIMEN

Club León de Futbol

- Advertisment -

Most Popular