PARTE I
Este 22 de marzo ha sido declarado día internacional del agua, una fecha que debería de mover conciencias, establecer planes, proyectar nuevas inversiones y, sobre todo, formar la conciencia del uso del agua. Desafortunadamente parece ser que a nadie le importa.
En medio del lodazal desatado por los partidos políticos y sus dirigentes, se han enfocado en pleitos inútiles, acusaciones sin fundamento, y lo más grave es que se ha hecho una batalla de golpes bajos y ahora se ha derivado en la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. Uno de ellos ha declarado que lo va a cancelar, mientras muchos más lo defienden; lo que sí es grave es seguir destrozando a México sólo por la ambición del poder, aunque sea irracional su terquedad.
El agua en el mundo está dividida en 2 partes importantes: agua salada y el agua dulce; la primera, alcanzando el 95% del gran total, se encuentra en todos los océanos del mundo, del 5% restante el 70% se utiliza en la agricultura, el resto nos queda para que podamos sobrevivir, porque debemos de tener la conciencia importantísima de que sin agua potable en pocos días vamos a morir. Si esto llegara a suceder, no va a haber aeropuertos, ni nada de gobiernos en el mundo y simplemente la vida se termina; inexorablemente es el final de toda la humanidad, sin agua es imposible vivir.
Hay que pensar que la cantidad de agua de la que disponemos para nuestro uso potable es demasiado pequeña, comparativamente con el gran total del agua salada, que no podemos ingerir pues no es apta para el aprovechamiento humano, a menos que se haga un tratamiento de desalinización, que hasta ahora es muy costoso, aunque no podemos descartarlo, porque no hay agua más cara que la que no hay.
México como país, es uno de los países que en el mundo actúa de una manera irresponsable en el uso del agua, y se ha descuidado por el gobierno que no ha sabido establecer el cuidado de este vital líquido. Hay cifras que son alarmantes y que debieran preocuparnos, pero no es así.
Tenemos informaciones de organismos serios sobre el aprovechamiento del agua y nos indican que muchas ciudades son abastecidas de diferentes formas: de manantiales, lagos y de pozos profundos; pues bien, esta agua que suministran los sistemas de agua potables en sus redes, que por decenas de años no han tenido un mantenimiento adecuado, se tira al subsuelo el 40% en promedio, nacionalmente hablando. Una terrible estadística que hace que el cobro por la distribución de esa agua se encarezca de una manera notable.
(Continúa Mañana)




