A pesar de los esfuerzos empresariales de algunos promotores del basquetbol y beisbol profesional en México, el desorden administrativo prevalece, impidiendo el profesionalismo de los deportistas nacionales, la continuidad en las ciudades y la identidad en los aficionados.
Hace un par de semanas el presidente de la liga de basquetbol, Sergio Ganem, aseguró en León que la liga no crece a 16 equipos, debido a que muchos dueños están en proceso de estabilizar sus registros en la liga, además de que aún dependen del presupuesto de los estados para existir.
La liga de basquetbol, LNBP, desde que nació hace 17 años en México, se ha distinguido por el desorden administrativo de sus dueños, quienes se cambian de ciudad, se dan de baja por uno o varios años, traspasan sus franquicias, perjudicando la competitividad deportiva y el arraigo en los aficionados.
En el 2000 León inició con Lechugueros que vivió por una década, después llegaron un año los desconocidos Titanes y tras dos años de vacío, las desconocidas Abejas de Guanajuato intentan ganarse el cariño de la ciudad.
Esta semana se realizó la asamblea de la liga de béisbol, LMB, y la situación caótica fue la misma. Se informó que Durango tiene problemas económicos y buscan que empresarios locales adquieran el equipo antes de febrero.
Veracruz desapareció y se muda a Nuevo Laredo, lo que obliga al comodín Diablos de México a pasar a la Zona Sur para equilibrar las fuerzas con el Norte.
Al igual que el futbol de ascenso, el desorden administrativo hace que los equipos dependan del patrocinio y de los impuestos que administran los gobiernos estatales. Con los cambios de gobernadores los equipos desaparecen y luego aparecen, generando una anarquía sobre los aficionados.
En las últimas dos décadas una gran mayoría de dueños de franquicias mantienen sus negocios gracias al patrocinio de los impuestos ciudadanos, dando como resultado un deporte deficiente y caótico.
Caos LNBP y LMB
SourceEl Heraldo de León




