Desde hace varias semanas se había comenzado a escuchar el rumor de que la organización de Carlos Slim desataría amarras de la organización del Grupo Pachuca (con todo y León FC incluido), considerando oficialmente que se habían cumplido los planes que hubieran emanado de la sinergia enlazada.
Ayer miércoles se hizo realidad la rumorología y oficialmente ambas partes se han dicho adiós salomónicamente; por un lado, Arturo Elias Ayub ha hecho un pronunciamiento de que estos 5 años con la sociedad futbolera han sido maravillosos, que quedarán en su corazón (y seguramente de su suegro Carlos) para siempre.
Por su parte el Club León en sus redes sociales ha publicado el comunicado donde Grupo Pachuca da a conocer esta separación accionaria luego de haber “cumplido con todos los objetivos planteados”; menos mal que en dicho documento Grupo Pachuca no se olvidó del León y sí “presumió” los galardones verdiblancos obtenidos en éstos 5 años.
La pregunta del millón es ¿Qué pasará ahora, luego de la época Slim? ¿Si con ese “gran apoyo” no hubo inversiones ostentosas al menos en el León, se volverá aún más austera la organización esmeralda? En dado caso habría que recordar una frase célebre de Carlos Slim: “Mantener la austeridad en tiempos de vacas gordas fortalece… asimismo evita los amargos ajustes drásticos en las épocas de crisis”, aunque por estas tierras como que se ha entendido mal, sobre todo en los ajustes en épocas de crisis.
Pues nada, que el Club León FC tendrá que buscar otros derroteros para afianzar sus finanzas y por ende su organización futbolera, o se empezarán a sufrir de nuevo las vacas flacas, más flacas aún. ¿Y si eso que fue un rumor se ha cumplido, será que los otros rumores igual están por cumplirse respecto al futuro de los verdiblancos leoneses? El tiempo y los rumores darán la respuesta.
– ¿”El Chavo” ganará en su debut? Eso, eso, eso…
El sábado en Querétaro será la presentación del “Chavo” Díaz al frente de los Esmeraldas del León, poco tiempo ha tenido para conocer a sus ahora pupilos, esperemos que la suerte (buena) sea mucha para convencer a la afición y que el ADN charrúa haga lo demás.




