
Entre sonrisas, abrazos, un desayuno con sabor a hogar y una rifa que desató la emoción de más de mil corazones, este jueves 15 de mayo la Universidad De La Salle Bajío celebró con entusiasmo el Día del Docente, reconociendo el compromiso, la vocación y el ejemplo de vida de sus maestras y maestros.

Desde las 8 de la mañana, el espíritu lasallista se hizo presente en una misa de acción de gracias que marcó el inicio de una jornada pensada para quienes hacen de la enseñanza una misión. Posteriormente, el festejo se trasladó al Complejo Aura, donde directivos, personal administrativo, staff y, por supuesto, las y los docentes vivieron una mañana llena de gratitud y alegría.
El desayuno, con un delicioso toque mexicano, incluyó fruta fresca, pan dulce y un pastel azteca bañado en salsa de chile húngaro que conquistó paladares y corazones por igual.
Durante el evento, el rector de la Universidad, Dr. Enrique Alejandro González Álvarez, ofreció un emotivo mensaje de reconocimiento a quienes, día con día, siembran conocimiento y valores en las aulas:
“La Universidad de La Salle quiere agradecerles esa labor cotidiana que realizan en las aulas… todo lo que hacen ustedes para ser modelo de vida para los jóvenes y las señoritas que Dios nos ha encomendado. Que sigamos trabajando para que las nuevas generaciones salgan preparadas en el ámbito académico, pero también como muy buenos seres humanos, comprometidos con la transformación del mundo y de la sociedad.”

La cereza del pastel llegó con la tradicional rifa, donde múltiples regalos alegraron aún más el ambiente. Sin embargo, la suerte sonrió especialmente a una de las más jóvenes del equipo docente: la maestra Camila Sofía Hernández Sánchez, responsable del grupo representativo de porra acrobática del Campus Juan Alonso de Torres. Su nombre fue el elegido para llevarse a casa nada más y nada menos que un automóvil nuevo.
“Estoy muy emocionada, nunca imaginé que mi vocación me valiera este premio,” compartió entre risas y lágrimas la profesora, quien desde hace cuatro años impulsa a sus alumnas y alumnos con energía, disciplina y corazón.
La celebración del Día del Docente en La Salle Bajío fue más que un evento institucional; fue un homenaje a quienes, con paciencia y pasión, construyen futuro. Un recordatorio de que enseñar no es solo una profesión, sino una forma de amar y transformar el mundo.



